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18 propuestas de rutas para perderse por carreteras secundarias

Agrupamos los recorridos en coche por España y Portugal con las recomendaciones de nuestra guía Ana Montenegro

Una ruta en coche por el valle del Jerte en Extremadura

Una ruta en coche por el valle del Jerte en Extremadura

Toni Fuentes

21.08.2020 13:02h

9 min

Las carreteras secundarias han cobrado un protagonismo muy especial durante este verano 2020. Después de un duro confinamiento por la pandemia del coronavirus, la web Coche Global ha hecho 18 propuestas de rutas para descubrir y perderse por algunos de los parajes más atractivos de España y Portugal de la mano de Ana Montenegro. Nuestra guía describe los itinerarios turísticos en coche de forma detallada y con recomendaciones basadas en su experiencia. 

Desde que iniciamos la publicación de las propuestas de excursiones con la etiqueta de #RutasPorCarreterasSecundarias en abril de 2020, hemos llegado a un total de 18 sugerencias por toda la geografía de la Península Ibérica y de las islas. Cuando Ana Montenegro empezó a publicar esta serie, España se encontraba todavía confinada a la espera de que se aplanase la curva de contagios. Pero se oteaba la desescalada, que llegó a partir de mayo. 

"Un día, más cerca ya, se acabará este apocalipsis zombi y podremos salir de casa. Un poco como zombis, pero seguramente con ganas de vivir. Tras el confinamiento y en la era del Covid-19, el automóvil volverá a ganar protagonismo para movernos y para viajar", aventuraba nuestra guía a mediados de abril en un artículo escrito en la más estricta reclusión aunque teletrabajando.

En previsión de una primavera y un verano muy atípicos por la obligación de mantener medidas de prevención contra el virus, nuestra guía volcó su experiencia en numerosas rutas a bordo de todo tipo de vehículos en la serie de reportajes que proponen descubrir o redescubrir 18 lugares de ensueño. 

Nuestra guía se ha tomado un descanso (merecido, por supuesto) para segir acumulando experiencias viajeras que explicará más adelante, por lo que es un buen momento para recapitular esos 18 recorridos por carreteras secundarias. 

1. Valle del Jerte

El Valle de Jerte, en la provincia de Cáceres, está atravesado de este a oeste por la carretera nacional N-110. Este paisaje, declarado de interés cultural en 1973, se extiende entre Plasencia y el puerto de Tornavacas, que es la frontera natural con la vecina provincia de Ávila. Su encanto radica en su orografía, un valle en forma de V suave, cortado en el fondo por el río Jerte, que le da nombre. Procede del vocablo árabe xerit (que significa río angosto o río cristalino).

2. Las 86 curvas del Garraf

Si te gusta conducir no puedes perderte una de las carreteras más apasionantes de la Península aunque ahora está un poco olvidada, la que recorre la Costa del Garraf en Barcelona, entre Castelldefels y Sitges. "Para mí es una de las que más me divierten y siempre que puedo huyo de la autopista para recordar mi infancia. Mi primer encuentro con esta línea de asfalto retorcida fue en el asiento trasero de un Opel Calibra que conducía mi padre. Me juré que algún día tomaría yo el volante para hacerla y lo he hecho ya muchas veces", explica Montenegro.

3. Vistas al Atlántico

En las Rías Bajas hay una carretera con poca dificultad para la conducción pero que supone una experiencia para todos los sentidos. Son poco más de 32 km de asfalto colgado sobre un mar bravío y mirando a poniente. La carretera PO-552 enlaza las históricas villas de Baiona y A Guarda, entre la boca sur de la Ría de Vigo y la desembocadura del Miño, la frontera natural con Portugal. La carretera, que ahora forma parte del Camino de Santiago portugués por la costa, está encajada entre la Sierra de Agroba y los rompeolas naturales de un mar que tiene al otro lado… Nueva York.

4. Alentejo desconocido

Os proponemos un viaje especial y muy estimulante que discurre entre ciudades fortaleza, palacios, bodegas y lagos. En el interior de Portugal, a un tiro de piedra de la frontera de Badajoz y a menos de 200 km de Lisboa se despliega el Alentejo (se pronuncia, alentexo), una región que preserva todo el encanto de su pasado histórico y madioambiental. 

5. Costa oeste de Asturias

Es un recorrido que hacen pocos asturianos desde que el Principado está trazado por autopistas y autovías, pero imprescindible para conocer la verdadera Asturias cantábrica. Se trata de ir de Gijón a Avilés y Cudillero serpenteando la costa, por carreteras secundarias y deteniéndonos en los miradores que rodean a ambos concejos, lo que nos permite ver una sucesión de playas infinitas y bosques mágicos salpicados con capillas prerrománicas, hórreos, edificios modernistas e incluso algunas magníficas obras de arte contemporáneo.

6. Del Somontano al Valle de Arán

Esta ruta recorre 130 kilómetros que nos hacen olvidar pandemias y nos traslada a épocas más felices, aunque también más antiguas. Sólo dos carriles, uno por sentido (abstenerse obsesos de las autovías), que recorren desfiladeros, cimbrean al lado de ríos, enlazan curvas y asciende montañas atravesando cortes en la roca, además de penetrar en el mítico túnel de Viella. Un recorrido imprescindible para amantes del volante y espectacular para hacer en moto.

7. Formentera, paraíso recuperado

La isla de Formentera, la más pequeña habitada de Baleares, ocupa sólo 83,2 km2 pero su belleza y espectacularidad han hecho de ella desde hace años uno de los destinos más deseados. Desde Julio Verne a Bob Dylan, Jimi Hendrix, Valentino Rossi, Kate Moss, Nico Rosberg… todos se han fijado en ella.

8. Zamora 'texmex'

En el sur de California hay una autopista fronteriza, la Interstate 8 (I-8), una línea de comunicación con tráfico endiablado y mucho control policial que se despliega en paralelo a México. Pues en Zamora hay unas carreteras que podrían ser similares. Las que recorren la frontera de esta provincia con Portugal y Galicia, una especie de zona texmex en el corazón de Castilla y León. Con menos ecos cinematográficos, prácticamente sin tráfico y habitualmente sin ningún control de emigración, en la Edad Media esto fue territorio comanche y la zona estuvo tan agitada como ahora la frontera entre Estados Unidos y México.

9. Penedès, la Toscana catalana

El escritor Josep Pla definió el Alt Penedès como una inmensa alfombra de viñas, inclinada de norte a sur y delimitada por olivares arriba y algarrobos abajo, hasta llegar a Tarragona. Esta comarca es famosa por su gigantesca producción de cava, pero es mucho más que la gran fábrica de espumoso de Cataluña. Aquí también se elaboran, con una tradición milenaria, excelentes vinos, tintos, blancos y rosados. Y aunque los viñedos inundan el paisaje, las masías, los monumentos románicos y los edificios modernistas salpican una zona que a finales de agosto suele empezar la vendimia. Todos estos elementos, unido al clima y a la proximidad del Mediterráneo, la hacen muy similar a la Toscana italiana.

10. El corazón de Monfragüe

El Parque de Monfragüe está situado en la provincia de Cáceres, entre las localidades de Navalmoral de la Mata, Plasencia y Trujillo. No es muy extenso, cubre unas 18.000 hectáreas atravesadas por los ríos Tajo y Tiétar y entre las sierras de Miravete y Mirabel. Pese a sus pequeñas dimensiones, este territorio extremeño es una joya admirada en todo el mundo.

11. En coche eléctrico por Ibiza

El verano de 2020 va a ser muy raro en todo el mundo, pero en islas como Ibiza lo será aún más y con un carácter muy especial. Tras vivir durante décadas oleadas de turismo, que en algunos momentos llegaron a ser insoportables, este año pocos visitantes van a llegar a la isla y sólo a partir de finales de junio. Sin discotecas, con muchos hoteles y chiringuitos cerrados Ibiza se va a aparecer en el verano de 2020 a la isla que conocieron los primeros visitantes extranjeros en los años 50 y 60 del siglo XX, los primeros hippies que desembarcaron allí.

12. Los mejores viñedos del Duero

La pareja vino y carretera puede parecer antagónica y poco prudente pero también imprescindible en algunas zonas como la Ribera del Duero. Disfrutar de la conducción y la enología sólo exige organización y sentido común. Para los amantes de estos dos placeres, entre los que me cuento, la Ribera del Duero se convierte en un lugar de peregrinación ineludible porque aquí se hacen algunos de los vinos más valorados del mundo entre castillos, monasterios, ruinas romanas e incluso bodegas de arquitectura vanguardista.

13. La cuna del Albariño

Muchos caminos conducen al valle gallego de O Rosal, sobre el río Miño y enfrente de Portugal, donde está la cuna de algunos de los espectaculares vinos blancos que se conocen como albariños. A mí me gusta llegar hasta allí por un camino atípico pero espectacular tanto por las vistas como por los paisajes que atraviesa, pero además es muy divertido para hacerlo sobre dos o cuatro ruedas.

14. Serpenteando por Tramuntana

En la isla de Mallorca, en Baleares, hay una carretera de sólo 14 kilómetros, pero capaz de llamar la atención de aficionados al automóvil de todo el mundo. También de turistas a los que lo de conducir no les hace ninguna gracia, pero sí el espectacular entorno en el que está ubicada esta calzada. Se llama la carretera de Sa Calobra (La Culebra en mallorquín), que es el nombre de una pequeña localidad y cala en la Sierra de Tramuntana, sobre la costa noroeste de la isla de Mallorca.

15. Por la costa de Cádiz

Cádiz tiene elementos de sobra para situarse en los primeros puestos del ránking. Tiene cinco parques naturales (Doñana, la Sierra de Grazalema, Los Alcornocales y las Marismas de Barbate), sierras cubiertas de pueblos blancos y 138 kilómetros de playas en los que se sitúan algunas de las más famosas de Europa, como las de Tarifa, de las mejores del mundo para la práctica del windsuf y el kitesurf.

16. De Trujillo a Guadalupe

El viaje entre las localidades cacereñas de Trujillo y Guadalupe es una excelente opción para conductores de todo tipo de niveles e inquietudes, porque combina tramos de carretera rectos, con suaves desniveles, y zonas de montaña para los que prefieren una conducción más estimulante. Una ruta de poco más de una hora, unos 78 km, que nos permite pararnos en los rincones más interesantes, hacer una comida con calma y volver a nuestro destino o al punto de partida. Un recorrido que nos permite sumergirnos en tierras de conquistadores, de naturaleza salvaje, donde las leyendas todavía parecen creíbles e incluso fue escenario en varios capítulos de Juego de Tronos. 

17. La Rioja, tierra de leyendas

La Rioja es ahora tierra de grandes vinos y espectaculares bodegas, pero en la Edad Media esta zona fue el centro de un mundo poblado de leyendas. La más famosa goza todavía ahora de muy buena salud, es el Camino de Santiago. Proponemos viajar por las carreteras secundarias de esta región de buen comer y mejor beber, entre viñedos que se preparan para iniciar la vendimia en unas semanas e investigando sobre algunos de los secretos del pasado.

18. Por los valles pasiegos

Esta es una ruta diferente y fresca que atraviesa una de las zonas naturales más bonitas y verdes de la Península. Se trata de viajar de este a oeste, de Torrelavega a Potes, hasta las estribaciones de los Picos de Europa, atravesando los valles de los ríos cántabros Besaya, Saja, Nansa y Deva, que corren en paralelo y hacia el mar creando una orografía de valles agrestes, encajados entre montañas y con una frondosa vegetación. La ruta escala puertos de montaña y baja a los valles en un recorrido que no deja indiferente a ningún conductor y que ofrece a todos los pasajeros unas vistas espectaculares.

 

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