Industria

Stellantis y Mercedes descartan dos gigafactorías en Italia y Alemania

ACC, la empresa de Stellantis, Mercedes y TotalEnergies, abandona los proyectos de gigafactorías en Italia y Alemania y potencia la planta de Francia

Planta de baterías de ACC en Francia / ACC

Planta de baterías de ACC en Francia / ACC

Toni Fuentes

09.02.2026 13:27h

3 min

El proyecto europeo para crear una gran industria propia de baterías para vehículos eléctricos acaba de recibir un nuevo revés. Automotive Cells Company (ACC), la empresa conjunta participada por Stellantis, Mercedes-Benz y TotalEnergies, ha decidido abandonar definitivamente los planes para construir gigafactorías en Italia y Alemania, según han confirmado sindicatos y la propia compañía. En 2024, ACC indicó que dejaba en revisión los dos proyectos de gigafactorías que ahora ha descartado.

La dirección de ACC comunicó a los representantes sindicales que los proyectos previstos en Termoli (Italia) y Kaiserslautern (Alemania) han sido “definitivamente archivados”, informó el sindicato metalúrgico italiano UILM. Posteriormente, la empresa confirmó que ambas plantas estaban en suspenso desde mayo de 2024 y que resulta improbable que se den las condiciones necesarias para reactivarlas.

ACC había concebido inicialmente una red de tres gigafactorías en Europa —Francia, Italia y Alemania—, cada una con una capacidad anual de 8 gigavatios hora (GWh). Sin embargo, el nuevo plan industrial se limita ahora a dos bloques de producción en Francia, con una mayor capacidad instalada, de 13 y 15 GWh, concentrando allí sus recursos industriales y tecnológicos.

Menor demanda de eléctricos y ajuste estratégico

La decisión se produce en un contexto de ralentización de la demanda de vehículos eléctricos en Europa, un factor que ha obligado a varios fabricantes a revisar sus planes de inversión. ACC reconoce que debe priorizar la competitividad, la madurez tecnológica y la sostenibilidad financiera, mientras evalúa distintos escenarios para el futuro del grupo.

La planta francesa de Billy-Berclau/Douvrin, ya en funcionamiento, produce actualmente baterías para vehículos de Stellantis, y está previsto que el suministro para Mercedes-Benz comience a mediados de 2026, según fuentes próximas al proyecto. Además, Stellantis ha puesto en marcha la construcción de la planta e baterías conunta con el gigante chino CATL en Figueruelas (Zaragoza).

Stellantis aseguró en un comunicado que sigue “plenamente movilizada” para evaluar las implicaciones industriales y sociales de la decisión y reiteró su compromiso con la planta italiana de Termoli, donde mantiene planes para invertir en la producción de motores y cajas de cambios. La compañía ha garantizado además la continuidad laboral de los empleados vinculados al proyecto de ACC.

Golpe a la autonomía industrial europea

El abandono de las dos gigafactorías subraya una vez más las dificultades de Europa para desarrollar una cadena de valor propia en baterías y reducir su dependencia de Asia, en un momento en el que la transición al vehículo eléctrico avanza a un ritmo más lento de lo previsto.

Desde los sindicatos italianos, la UILM reclamó “decisiones industriales claras y coherentes” para compensar la pérdida del proyecto de baterías en Termoli y advirtió de que el futuro de la planta pasa por la llegada inmediata de nueva producción mecánica que garantice empleo y viabilidad a largo plazo.

El repliegue de ACC coincide además con un fuerte ajuste estratégico de Stellantis, cuyas acciones se desplomaron más de un 25% en una sola sesión tras anunciar cargos multimillonarios ligados a la revisión de sus planes de electrificación. Un síntoma más de que la carrera europea por las baterías entra en una fase de replanteamiento profundo.

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