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La red de carga de eléctricos sufre un leve ajuste, pero gana potencia

El año empieza con 49.450 puntos de recarga de acceso público operativos, lo que supone un descenso del 1,1 % aunque crece la red más potente

Estación de carga de vehículos eléctricos de Drivalia

Estación de carga de vehículos eléctricos de Drivalia

Toni Fuentes

09.02.2026 19:31h

3 min

El despliegue de la infraestructura de recarga pública para vehículos eléctricos en España inicia 2026 con una ligera corrección en cifras totales, pero con una mejora en la potencia. A 1 de febrero de 2026, la red nacional suma 49.450 puntos de recarga operativos, lo que supone un descenso del 1,1 % respecto al cierre de 2025, según los datos recopilados por AEDIVE a partir de la información de los operadores de recarga (CPOs).

El ajuste, lejos de reflejar un retroceso estructural, evidencia un proceso de consolidación del mapa de infraestructuras, según AEDIVE. La reducción se concentra principalmente en los puntos de recarga en corriente alterna (AC), mientras que la red sigue reforzándose en aquellos segmentos considerados estratégicos para el desarrollo del vehículo eléctrico: la recarga rápida y ultrarrápida en corriente continua (DC).

En concreto, los puntos de más de 350 kW han crecido un 5,39 %, mientras que los comprendidos entre 150 y 350 kW avanzan un 4,07 %. También aumentan, aunque a un ritmo más moderado, los puntos de carga rápida de 50 a 150 kW, con un alza del 1,62 %. Se trata de infraestructuras clave para los desplazamientos de larga distancia y para ofrecer una experiencia de usuario comparable a la del vehículo de combustión.

Concentración territorial

El reparto territorial mantiene, además, una elevada concentración. Cataluña, Madrid y Andalucía continúan liderando el despliegue y, juntas, acumulan más del 48 % de los puntos de recarga públicos del país. Si se suma la Comunidad Valenciana, estas cuatro regiones reúnen casi el 60 % de toda la red, confirmando el peso de los grandes núcleos urbanos y de los principales corredores de movilidad.

Desde AEDIVE, su director general, Arturo Pérez de Lucia, enmarca este comportamiento dentro de una evolución lógica del mercado. “El año 2026 comienza con la consolidación de las infraestructuras de recarga pública, con un ritmo de crecimiento menor pero sostenido en los puntos de alta potencia”, señala, subrayando que la red actual “da una respuesta más que suficiente” al ritmo de crecimiento de las matriculaciones de vehículos eléctricos.

Necesidades de la red de carga

No obstante, el sector identifica aún deberes pendientes. Pérez de Lucia apunta a la necesidad de impulsar la recarga en corriente alterna en entornos urbanos y periurbanos, especialmente para aquellos usuarios que no disponen de plaza de aparcamiento o no pueden instalar un punto privado. Un reto clave para la electrificación del parque móvil en las grandes ciudades.

En paralelo, AEDIVE ha actualizado la metodología de contabilización de los puntos de recarga, alineándola con los criterios del reglamento europeo AFIR y con las bases de datos del European Alternative Fuels Observatory (EAFO). El nuevo sistema, apoyado en técnicas de big data y en la coordinación con Red Eléctrica para el mapa REVE, contabiliza únicamente los puntos activos en una fecha concreta.

Este cambio metodológico explica en parte las variaciones a la baja, ya que quedan fuera del cómputo los puntos inactivos por averías, mantenimiento, actualizaciones de potencia o decisiones operativas de los CPOs. Una “foto fija” más rigurosa que busca aportar transparencia y fiabilidad al seguimiento de la infraestructura.

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