Industria

Los fabricantes de coches alertan de caídas de ventas y empleo

"Nos hemos enterado por la prensa", dice el vicepresidente de Anfac Mario Armero sobre el veto a coches que emitan CO2 en 2040

Entrevista con Mario Armero, vicepresidente ejecutivo de Anfac.

Toni Fuentes

14.11.2018 20:24h

3 min

El anuncio del Gobierno de la prohibición de matricular coches de combustión interna dentro de 22 años ha puesto a los fabricantes de vehículos en alerta máxima. "Las oficinas de Anfac son un gabinete de crisis", decía en el encuentro de automoción el vicepresidente de la Asociación de Fabricantes de Automóviles, Mario Armero. La prohibición de vender coches diésel, de gasolina, híbridos y de gas a partir de 2040 ha dejado descolocada a la patronal de la industria de automoción, que desconocía el proyecto. Mario Armero insta al Gobierno, en una entrevista con la web Coche Global, a reconsiderar su plan para evitar efectos negativos como un parón en las ventas o la pérdida de empleo y de inversiones.

Al conocer por la prensa la propuesta del Ejecutivo, Anfac ha solicitado sendas entrevistas para pedir explicaciones a las ministras de Industria, Reyes Maroto, y de Transición ecológica, Teresa Ribera. El malestar de Anfac se debe tanto al fondo de la media como a la forma, ya que desconocían su contenido y se hace público unos días después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunciara que en breve se pondría en marcha un "acuerdo estratégico" con el sector de automoción

"Lo primeros que queremos evitar es confusión al cliente -afirma Mario Armero-. Si hace unos meses podía pensar que el diésel era 'malo', ahora pensará que la gasolina también. Si el cliente tiene confusión, a lo mejor no renueva un coche viejo por uno nuevo, que es bueno para la economía y el medio ambiente. A lo mejor decide comprarse un coche muy  viejo, de 25 años años, que es malo para el medio ambiente pero que sólo vale 500 euros y así no pierde la inversión. Eso puede tener impacto en el empleo porque se fabrican menos coches".

Relación con el Gobierno

A medio y largo plazo, la preocupación de los fabricantes de automóviles es cómo se lleva a cabo la transición hacia la nueva movilidad baja en emisiones. "Hay que gestionar cómo es esta transición de forma que se haga rentable en lo social, rentable en lo industrial y que España mantenga su liderazgo mundial. Somos un gran país fabricante de automóviles, pero queremos ser más".

Una de las incógnitas que deja el anuncio del Gobierno incluido en la Ley de Cambio Climático es cómo queda la negociación del acuerdo estratégico anunciado por Pedro Sánchez. "Hay que preguntárselo a ellos. Nos convocaron a un consejo estratégico a todo el sector para hablar de cuatro puntos: inversiones, CO2, movilidad y la futura reforma fiscal. Yo esperaba que habría sesiones de trabajo y lo que hemos visto es que no se ha convocado ese consejo y nos hemos enterado por la prensa de la medida. Espero que las aguas vuelvan a su cauce y nos convoquen para contarnos cosas".

Transición de 22 años

La preocupación con la "indicación, globo sonda o avanzadilla de la ley" se basa en que da un plazo de 22 años para dejar de vender coches con emisiones de CO2 mientras que se tarda unos ocho años en desarrollar y lazar un modelo nuevo. "La visibilidad ante los inversores no da imagen de seguridad a medio y largo plazo. Se puede dar la paradoja de que se pueda exportar coches que no se pueden vender en España", ha explicado Armero en el encuentro de automoción de IESE. 

El vicepresidente de Anfac se ha preguntado por qué España quiere ir "más allá que Europa en los compromisos medioambientales", al tiempo que criticaba la dispersión normativa en la regulación medioambiental en los últimos años. 

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