La fábrica de Volkswagen en Landaben (Pamplona) cerró 2025 con una producción de 225.225 vehículos, lo que supone una caída del 18% respecto a los 274.688 coches ensamblados en 2024. El descenso se explica principalmente por la reducción de la capacidad productiva derivada de las obras que se están llevando a cabo en la planta para adaptarla al futuro ensamblaje de modelos eléctricos.
Pese a esta bajada, Volkswagen Navarra mantuvo una posición destacada dentro del grupo. La factoría fue la quinta planta de mayor volumen de producción de la marca Volkswagen a nivel mundial, entre las dieciséis fábricas de turismos y vehículos comerciales (excluidos camiones y autobuses), solo por detrás de Wolfsburg (Alemania), Bratislava (Eslovaquia), Puebla (México) y Palmela (Portugal). La producción de Pamplona representó el 7,5% del total de vehículos fabricados por la marca Volkswagen en el mundo.
Si se amplía la comparativa a todas las plantas de producción de vehículos del Consorcio Volkswagen, incluidas las de China y todas las marcas del grupo, la factoría navarra se situó en el puesto decimocuarto de un total de 49 fábricas, con un 2,6% del volumen global.
Primeros eléctricos en VW Navarra
La reducción de la producción está directamente relacionada con la transformación industrial de la planta. Volkswagen Navarra se encuentra inmersa en las obras necesarias para integrar la fabricación de dos nuevos modelos eléctricos, el Škoda Epiq y el Volkswagen ID. Cross, que comenzarán a ensamblarse en serie en el segundo semestre de 2026 y se sumarán a los actuales T-Cross y Taigo, ambos con motorizaciones de combustión.
Volkswagen Navarra aplicó en 2025 un ERTE de un máximo de 65,5 días para ajustar la plantilla a la reducción de producción por las obras de electrificación de la cadena de montaje. La dirección de la planta confía en que, una vez finalizadas las obras y puesta en marcha la producción de vehículos eléctricos, Volkswagen Navarra recupere volumen y refuerce su papel estratégico dentro del grupo en la nueva etapa de la movilidad eléctrica.
En 2025, la planta produjo 133.838 unidades del T-Cross y 91.186 del Taigo, además de 201 vehículos de preserie correspondientes a los futuros modelos eléctricos. En cuanto a motorizaciones, el 72,76% de los vehículos fabricados montó el motor 1.0 litros de 85 kW, seguido del 1.0 de 70 kW (17,80%) y del 1.5 de 110 kW (9,44%). El 66,8% de los clientes optó por el cambio automático DSG, una proporción superior a la del año anterior (63%). Los colores más utilizados en la línea de pintura fueron el gris ceniza (19,6%) y el negro profundo (18,2%). Además, el 12,2% de los vehículos se destinó a mercados con conducción por la izquierda, con el volante a la derecha.
Los coches producidos en Pamplona se exportaron a 38 países, siendo Alemania el principal destino (18,9%), seguida de Turquía (15,1%), Italia (11,5%), España (11,3%) y Francia (8,1%).