Industria

Carlos Ghosn huye de Japón y se refugia en Beirut

El expresidente de Renault Nissan se da a la fuga con una identidad falsa y burla las medidas de seguridad en Tokio

Vídeo grabado por Carlos Ghosn antes de su segunda detención

Vídeo grabado por Carlos Ghosn antes de su segunda detención

Pilar Aragón

31.12.2019 08:56h

3 min

Carlos Ghosn ha dado un nuevo giro de película en su situación. El expresidente de la alianza Renault Nissan Mitsubishi se ha dado a la fuga al burlar todas las medidas de seguridad de su arresto domiciliario en Tokio. Carlos Ghosn ha huido de Japón, donde estaba pendiente de juicio por presunta malversación de fondos de Nissan, y se ha refugiado a Líbano, el país en el que vivió durante su infancia y juventud y que no tiene tratado de extradición con Japón.

El expresidente de Nissan Carlos Ghosn llegó en las últimas horas a Beirut tras fugarse de Japón, donde estaba en libertad bajo fianza a la espera de un juicio que podría representar para él una larga condena en las cárceles niponas. Ghosn ha confirmado la fuga en un comunicado en el que asegura que en Japón se enfrentaba a un sistema judicial "parcial donde prevalece la presunción de culpabilidad".

"Me liberé de la injusticia"

"No me he fugado de la justicia, me he escapado de la injusticia y de la persecución política", indicó Ghosn. "Ya no soy el rehén del sistema judicial japonés parcial donde prevalece la presunción de culpabilidad, donde la discriminación es generalizada y donde se violan los derechos humanos", dice el texto difundido a través de sus portavoces. Ello, agrega, "en total desprecio de las leyes y tratados internacionales que Japón ha ratificado". Y también hace una final justificación: "No huí de la justicia; me liberé de la injusticia y la persecución política".​ "Finalmente puedo comunicarme libremente con los medios, lo que haré la próxima semana", asegura.

Carlos Ghosn ha huido con una identidad falsa y burlando las estrictas medidas de seguridad que controlabn sus movimientos mientras permanecía en su residencia de Tokio en libertad bajo fianza desde el pasado 25 de abril. Sus movimientos en Tokio estaban restringidos, había cámaras frente a su domicilio y el único acceso a internet lo tenía que hacer en las oficinas de sus abogados. 

A pesar de todos esos controles policiales, el prófugo Ghosn, de 65 años, salió del país con una identidad falsa, según fuentes citadas por la cadena pública NHK, y llegó al aeropuerto internacional de Beirut a bordo de un avión privado, aunque no se tienen detalles de la ruta que siguió.

"Ha dejado todo tirado aquí"

Ghosn nació en Brasil, tuvo parte de su educación en el Líbano y se desarrolló profesionalmente en Francia. Sus triunfos corporativos los hizo en Renault y se convirtió en uno de los artífices de la alianza con Nissan, fraguada hace más de una década.

Su huida del país fue una sorpresa también para sus abogados, según reconoció en declaraciones a los periodistas el principal letrado de su equipo legal, Junichiro Hironaka. "Tengo ganas de que se logre la inocencia, pero parece que él no estaba de acuerdo con la justicia en Japón", añadió el letrado. "Ha dejado tirado todo aquí, las cosas suyas están en su habitación (...). Si regresa trabajaremos juntos", agregó Hironaka.

Sorpresa en Francia por la fuga de Ghosn

Fuentes de seguridad libanesas citadas por la cadena de televisión nipona NHK han asegurado que una persona que se parecía a Ghosn llegó al aeropuerto de Beirut a bordo de un avión privado y con otra identidad. Las autoridades de inmigración de Japón no tienen constancia en sus registros de la salida de Ghosn con su nombre. Una portavoz de la Embajada libanesa en Tokio ha asegurado que su oficina "no recibió ninguna información" previa al viaje, que también ha pillado por sorpresa en Francia. La secretaria de Estado de Economía gala, Agnès Pannier-Runacher, ha asegurado en France Inter que están "muy sorprendidos" por la noticia, de la que se enteraron a través de los medios.

Por lo menos una de las causas a la que se enfrenta en Tokio conlleva una pena máxima de diez años de prisión, que se unirían a otras tres acusaciones, incluyendo compensaciones pactadas no declaradas y el uso de fondos de Nissan para beneficio propio. De momento, por el hecho de violar las condiciones de su libertad bajo fianza, Ghosn pierde la suma depositada para poder salir de la cárcel, unos 1.500 millones de yenes (12 millones de euros/13,8 millones de dólares).

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