Industria

Seat Martorell trabajará tres fines de semana en abril

La línea de montaje del Audi A1 cerrará cinco días por la debilidad de la demanda

Un operario en la fábrica de Seat de Martorell

Un operario en la fábrica de Seat de Martorell

Toni Fuentes

04.03.2019 00:09h

2 min

La fábrica de Seat de Martorell sigue incrementando su velocidad de crucero. La planta catalana trabajará tres fines de semana de abril para hacer frente a la fuerte demanda de modelos de la marca del grupo Volkswagen, según las previsiones de la compañía comunicada al comité de empresa. El incremento de días de trabajo permitirá producir 3.300 coches más y sitúa la previsión para todo 2019 en 548.897 unidades.

Los turnos adicionales de trabajo planificados por Seat en abril suponen que la factoría estará operativa en todos los fines de semana con la excepción del que corresponde a la Semana Santa. Las líneas de montaje 1 y 2 han programado aplicar la flexibilidad interna para aumentar la producción en los sábados 6, 13 y 27 de abril con un turno de mañana. Además, en la línea 1, en la se ensamblan los modelos Ibiza y Arona, se trabajará también el domingo 14 de abril por la noche. Con estas medidas se prevé producir 3.000 coches más.

Se da la circunstancia de que mientras la línea 1 trabaja de lunes a viernes con tres turnos, es decir, al máximo de su capacidad, la línea dos, en la que se hace el montaje del León, opera con dos turnos. Las jornadas adicionales supondrá la producción de 300 coches más. Sin embargo, la compañía se ha visto obligada a desconvocar el trabajo extraordinario en tres sábados en marzo en esa línea por la escasez de motores suministrados. El aumento de la demanda no es suficiente por ahora para poner en marcha el tercer turno, que la marca decidió retrasar hasta septiembre de 2019 coincidiendo con el lanzamiento de la nueva generación del modelo. 

Horas de flexibilidad interna

Las jornadas adicionales de trabajo van a cargo de los numerosos días en los que la plantilla de Seat Martorell tuvo que dejar de trabajar en el último cuatrimestre de 2018 debido a la falta de motores suministrados por el grupo Volkswagen. Esas jornadas de inactividad engrosaron una cuenta de horas de flexibilidad que ahora los empleados devuelven a la compañía. 

La otra cara de la moneda es la la reducción del ritmo de producción en la línea de montaje número tres, en la que se ensambla el Audi A1. La debilidad de la demanda obliga a programar cinco días de parón en abril que se concentrarán en la Semana Santa y en el 23 de abril, el día de Sant Jordi. El lanzamiento del A1 ha tenido una respuesta del mercado por debajo de lo planificado inicialmente, según fuentes sindicales, y se espera fabricar 97.950 coches después de una rebaja en los planes de 12.200 unidades.

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