La reorganización del Grupo Volkswagen para sus marcas generalistas ha encendido las alarmas entre los trabajadores de Seat, que temen una pérdida de autonomía estratégica y un impacto directo en el empleo. Un primer sondeo interno de CCOO refleja un rechazo mayoritario de la plantilla al recorte de directivos y al traspaso de competencias clave al nuevo órgano central del grupo.
El grupo alemán ha confirmado que reducirá un tercio la alta dirección de las marcas integradas en el Brand Group Core (BGC) —Volkswagen, Seat/Cupra y Škoda— como parte de un plan para ganar eficiencia y ahorrar hasta 1.000 millones de euros hasta 2030. La medida implica pasar de 29 a 19 altos directivos y concentrar funciones estratégicas como Producción, Compras e I+D en una nueva estructura intermarca.
Temor a recortes de plantilla
En el caso de Seat/Cupra, el impacto es especialmente sensible. Su comité ejecutivo se reducirá de siete a cuatro miembros, quedando limitado al presidente y a los responsables de Finanzas, Recursos Humanos y Comercial. El resto de competencias pasarán a depender directamente del Brand Group Core, con sede en Alemania.
Desde el sindicato CCOO de Seat, el malestar es evidente. La organización advierte de que la nueva gobernanza “supone una pérdida de capacidad real de toma de decisiones de Seat SA” y alerta de que el comunicado del grupo “deja entrever un posible impacto futuro en la plantilla”. El sondeo difundido entre los trabajadores muestra que la opción más respaldada es que Seat pierda autonomía estratégica, debilitando su posición dentro del consorcio.
El propio Thomas Schäfer, CEO de Volkswagen Turismos y presidente del consejo de administración de Seat, ha ido un paso más allá al anunciar que la reducción no se limitará a los comités ejecutivos, sino que se extenderá de forma progresiva al número de directivos de las marcas, en línea con una estructura más ligera y centralizada.
El presidente de Seat, Markus Haupt, ha indicado, en una respuesta al anuncio de Schäfer en Linkedin, que la medida es un gran paso para ayudarnos a obtener aún más impacto de nuestro Brand Group Core, que es donde reside nuestra verdadera fortaleza". "Construir sinergias será un paso clave a medida que afrontamos los retos del momento y seguimos construyendo nuestro futuro", asegura Haupt.
Centralización y temores laborales
La dirección de Volkswagen defiende que la nueva estructura permitirá agilizar decisiones, eliminar duplicidades y ganar competitividad, especialmente en un contexto de presión por los costes, electrificación acelerada y competencia de fabricantes chinos. Sin embargo, desde la representación sindical se teme que la centralización en Wolfsburg diluya el peso histórico de Seat y abra la puerta a nuevos ajustes de plantilla en las áreas afectadas por la desaparición de cargos directivos.
La reorganización del Brand Group Core entrará en vigor de forma gradual a partir de 2026, pero el debate ya está sobre la mesa. Para los trabajadores de Seat, el recorte de la cúpula no es solo una cuestión de eficiencia: es una señal de alarma sobre el futuro grado de autonomía de la compañía y su papel dentro del grupo Volkswagen.