Industria

El comité de Nissan rechaza un pacto exprés y exige garantías

La multinacional recibió 127 millones en ayudas públicas desde 2009

Comite de empresa de la fábrica de Nissan de Barcelona

Comite de empresa de la fábrica de Nissan de Barcelona

Toni Fuentes

28.03.2019 00:03h

4 min

El comité de empresa de las fábricas de Nissan en Barcelona y Montcada i Reixac ha anunciado su intención de exigir a la multinacional japonesa que demuestre su compromiso con los trabajadores con garantías de producción y para la plantilla. Los sindicatos han denunciado que no se fían de la compañía, que ha anunciado una reducción de plantilla de 600 empleados, después de incumplir la anterior hoja de ruta. "La culpa no es de los trabajadores, es de la dirección", han indicado los dirigentes sindicales.

La negociación exprés para firmar un acuerdo de unas 500 prejubilaciones y 100 bajas incentivadas que pretendía el presidente de Nissan Europa, Gianluca de Ficchy, parece que será más complicada de lo esperado por la compañía. De Ficchy planteó la necesidad de tener listo el acuerdo antes de las vacaciones de Semana Santa, lo que ha sido calificado como un chantaje por el comité. 

Las trampas de la inversión

Los sindicatos han mostrado, en una comparecencia en respuesta a los planes anunciados el día anterior, una gran desconfianza con el anuncio de los directivos de que apuestan por mantener la factoría. Para el comité, el anuncio de una inversión de 70 millones en una nueva nave de pintura "tiene muchas trampas" ya que se trata de un proyecto que se hará en tres fases hasta 2022 que se pueden interrumpir. 

Pero sin duda la principal diferencia con el plan de Nissan es la utilidad del nuevo sacrificio de la plantilla. "Estamos preocupados porque nos dicen que no hay visibilidad de ningún coche nuevo y nos piden que tengamos confianza en ellos. La confianza se gana y en estos años no se la han ganado", ha asegurado Juan Carlos Vicente, presidente del comité de empresa y miembro de CCOO.

Las principales reivindicaciones de los sindicatos para la negociación con Nissan incluyen garantías para tener un nivel de producción mínimo de 175.000 vehículos anuales frente a las 78.500 unidades actuales y frente a una capacidad máxima de 200.000 unidades. "La competitividad no se consigue solo con la salida de trabajadores, sino también con producción. Necesitamos sobre todo producción", ha advertido Vicente.

El aumento de producción que exigen los sindicatos pasa obligatoriamente por la asignación de algún modelo nuevo a la planta de Barcelona que pueda compensar los que se han sacrificado desde 2018: Pulsar, Evalia y en unos meses NV200

Blindaje para la plantilla que quede

Al mismo tiempo, el comité pondrá sobre la mesa la exigencia de un blindaje para los 2.500 empleados con los que se quedarán la planta después del recorte de 600 puestos de trabajo. "Nos podemos encontrar en una situación donde ahora nos dicen que sobran 600 y en un año y medio nos dicen que sobran 200 más. No nos fiamos porque no ponen garantías en la mesa, y ese será uno de los puntos principales de negociación", ha destacado Miguel Ángel Boiza, secretario general de CCOO en Nissan.  

Para Javier Hernández, responsable de UGT en la planta de Nissan, "si las salidas de trabajadores no van acompañadas de un plan industrial, es un desmantelamiento de la fábrica". 

Los sindicatos culpan a la dirección de la situación delicada por la que atraviesa la fábrica de Nissan de Barcelona por una mezcla de abandono en las inversiones en los últimos años e incumplimiento de los compromisos de producción y contratación firmados en los últimos acuerdos de competitividad. "El Reino Unido se ha llevado la parte más importante del pastel y se han olvidado de Barcelona", asegura Javier Hernández. 

Ayudas públicas a Nissan

Con tantas incógnitas por despejar, el comité considera que la negociación exprés que plantea De Ficchy es equivalente a un chantaje. "Si el plan que ponen encima de la mesa no es satisfactorio para los trabajadores, convocaremos las movilizaciones necesarias. Quieren un acuerdo duro y muy rápido, con un chantaje porque no dan tiempo para negociar en condiciones", ha dicho Miguel Ángel Boiza. 

Los sindicatos han puesto sobreaviso a las administraciones, a las que han entregado un dossier en el que explican los incumplimientos de la empresa y las subvenciones y ayudas públicas recibidas por la compañía. Nissan ha recibido desde 2009 un total de 127 millones de euros en subvenciones, ayudas y créditos del Gobierno central y autonómicos, de los que 118 millones han sido para Barcelona y el resto para las plantas de Ávila y Cantabria. Los sindicatos añaden casi 53 millones en concepto de subvención de los planes Pive, Movele y Movea, a pesar de que se trata de ayudas a los compradores y no directamente a la empresa. 

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