La primera semana de pretemporada ha dejado una F1 dividida entre certezas parciales y misterios bien calculados. Si la semana pasada nos “conformábamos” con el Montecarlo y Daytona, lo que nos ha traído esta semana es puro nervio. Y en el Podcast Técnica Fórmula 1 tratan de calmarnos.
Datos, ¿no sirven para nada?
Aunque los equipos insisten en que el “shakedown” no debe interpretarse como una prueba de rendimiento puro, los datos acumulados en pista siempre permiten dibujar tendencias. Y este año, la fiabilidad (más que la velocidad, al menos en esta primera semana) ha sido el indicador que más ha hablado.
Mercedes emerge como el equipo más sólido del arranque por la abrumadora cantidad de vueltas acumuladas. Más de 500 giros, sin sombras de problemas mecánicos y con varias simulaciones de carrera completadas, colocan al equipo de Toto Wolff en una posición privilegiada en términos de preparación.
Tras años de altibajos, esta primera señal sugiere que el nuevo monoplaza podría ser competitivo desde el inicio. La serenidad se ha instalado en Brackley mientras otros equipos buscan respuestas.
Otros niveles “aceptables” (e inaceptables)
Ferrari y los equipos con motor Red Bull Ford han mostrado también niveles aceptables de fiabilidad, aunque sin el volumen de trabajo de Mercedes.
McLaren, por ejemplo, ha sorprendido positivamente por el nivel de madurez técnica de su coche. La sensación general es que Woking llega con una base muy trabajada, lista para evolucionar desde el primer Gran Premio.
En la otra cara de la moneda se encuentran Audi y Cadillac, cuyos problemas mecánicos han limitado gravemente el kilometraje. Para Audi, que entra en la era de la F1 con ambición de fabricante completo, estos primeros tropiezos no pasan desapercibidos. En la F1 moderna, cada vuelta es oro, y su déficit no es buena señal (aunque sí normal para un nuevo motorista).
La estrella de la fiesta
Pero si hay un equipo que ha generado conversación, ese es Aston Martin. Su coche, en el que se nota a la legua la marca Adrian Newey, es probablemente el más radical de la parrilla. Soluciones aerodinámicas extremas, volúmenes arriesgados y una filosofía técnica muy distinta al resto convierten al AMR26 en uno de los grandes puntos de interés del invierno.
Sin embargo, su escaso rodaje (solo un día y con velocidad controlada) deja abiertas más preguntas que respuestas. ¿Falta de preparación? ¿Estrategia para esconder fortalezas? ¿Cautela por parte de Honda ante posibles problemas de motor? Eso sí, para los aficionados (sobre todo los españoles) el gesto – la sonrisa que no podía ocultar – de Fernando Alonso tras la jornada no ha pasado desapercibido.
El “shakedown” evaluado
Las cifras de esta semana lo dejan claro: Aston Martin es la mayor incógnita; Mercedes, la mayor certeza; y Audi, la mayor decepción (provisional). El debate, aparte de las cifras, está en si esta normativa permitirá que las diferencias entre motores se mitiguen mediante aerodinámica.
Algunos ingenieros apuntan que sí: el comportamiento más predecible de los coches favorece a quienes hayan logrado conceptos aerodinámicos eficientes, incluso con motores menos dominantes. Por último, la (lamentable) ausencia total de Williams añade un punto más de incertidumbre a la parrilla: en una pretemporada tan corta, perder días de pista es un golpe duro.
El resultado de la evaluación está claro: esta primera semana no revela quién será rápido, pero sí quién está preparado. Mejor aún, al menos para los aficionados: la F1 arranca su camino hacia el nuevo reglamento con un abanico de ideas técnicas más amplio que en años anteriores y con equipos que se mueven entre la cautela y la ambición.
Lo único seguro es que la pretemporada nos ha dado mucha ilusión… y un buen número de enigmas por resolver.