Industria

Realidad y leyenda de los exoesqueletos

Los nuevos equipos de protección permiten reducir el esfuerzo muscular hasta un 60%, según el CIAC

Operario con exoesqueleto de brazos en la planta de Zona Franca

Operario con exoesqueleto de brazos en la planta de Zona Franca

Toni Fuentes

12.02.2019 23:30h

3 min

La reducción de los accidentes y lesiones laborales y la mejora de la productividad son dos objetivos que, hasta ahora, han sido difíciles de compatibilizar. Sin embargo, ese problema tiene una solución que ha irrumpido en la industria de automoción. Los nuevos exoesqueletos permiten una reducción del esfuerzo muscular de hasta el 60% y previenen las habituales lesiones musculares y esqueléticas, según las conclusiones de un estudio que lleva a cabo el Clúster de la Industria de Automoción de Catalunya (CIAC). 

Sin embargo, los nuevos Robocop aplicados a la industria de automoción no hacen milagros. Un estudio en el que participan los fabricantes Nissan y Meleghy, la Universidad Politécnica de Catalunya, la ingeniería SGS, el centro tecnológico Eurecat y el CIAC intenta deslindar la realidad y la leyenda de las nuevas armaduras para los operarios del siglo XXI. 

Para empezar, los expertos advierten de que no todos los exoesqueletos sirven para todas las empresas o para todos los puestos, hay que hacer un estudio en profundidad de las necesidades, el uso, el tiempo de utilización y posibles consecuencias negativas por la reducción del esfuerzo muscular. 

Prueba real monitorizada

Para Lluís Sellarés, jefe de ingeniería de producción de montaje de Nissan, en breve veremos el uso intensivo de estos aparatos en la industria, aunque antes será necesario que el estudio inicie la segunda fase con una prueba real en las fábricas con un seguiminto exhaustivo de los trabajadores que actuarán de conejillos de indias.

En la primera fase, se monitorizaron un total de 16 músculos mediante sensores instalados en el cuerpo de empleados que hicieron pruebas en un entorno controlado de laboratorio. La mayor disminución del esfuerzo muscular corresponde a los músculos de las piernas, que llegan a un máximo del 67,7% y a una media del 60%.

Los empleados consideran que son más confortables de usar los exoesqueletos de piernas, mientras que el combinado más completo es percibido como incómodo por los operarios, aunque reconocen que tienen que hacer un esfuerzo menor. Proponen como temas a mejorar la reducción de rozaduras y el aumento de sudoración que causan.

El estudio trata de averiguar si existe riesgo de infravalorar el esfuerzo que se puede hacer por la sensación de mayor fuerza, y observar si el uso causa más estrés en otros músculos y otras posturas. 

Reducción de bajas

En la fase dos, se probarán los exoesqueletos en la línea de montaje durante un turno completo con 16 operarios, 12 de Nissan y cuatro de Meleghy. Se monitoriza con una malla especial que permite más libertad de movimiento. Empezará en una o dos semanas con una prueba de seis semanas en turnos de 120 minutos de máximo.

El objetivo de las pruebas consiste en afinar y ajustar los nuevos exoesqueletos para potenciar sus ventajas y conseguir que se convierta en un equipo de protección individual homologado para implantarlo definitivamente. El éxito se medirá con la reducción de trabajadores afectados por lesiones musculo-esqueléticas. 

Pero el camino en la introducción de los exoesqueletos no ha sido fácil hasta ahora. Esta innovación ha roto los esquemas como muestra que el primer exoesqueleto que probó el CIAC tuvo algún problemilla para entrar en España. Después de un primer intento fallido en que no pasó la aduana, se optó por encuadrarlo en el código arancelario de ropa interior, y funcionó aunque costó 6.000 euros. 

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