Mercado

Al volante del Porsche Taycan, el primer superdeportivo a pilas

El modelo tiene inicialmente tres versiones, con diferentes potencias y autonomías, a partir de un precio de 109.063 euros

Prueba del Porsche Taycan

Prueba del Porsche Taycan

Ana Montenegro

07.10.2020 00:24h

6 min

 

El primer Porsche 100% eléctrico del siglo XXI ya circula por las carreteras españolas. El Porsche Taycan también ha sufrido un retrasado en su presentación por la pandemia, tenía que haberse realizado el pasado mes de abril. Seis meses después se ha desvelado sobre el asfalto, pero este retraso no ha frenado su comercialización, ya hay 350 pedidos en la Península.

El Taycan es 100% Porsche y 100% eléctrico, una aparente contradicción, pero es que tanto en su diseño, estilo y comportamiento es realmente fiel a la esencia deportiva de la marca. Construido desde el inicio para ser un vehículo eléctrico, las baterías son un elemento estructural que contribuye a conseguir un centro de gravedad muy bajo, una característica esencial en un deportivo. Es una berlina, como el Panamera, con cuatro plazas y cuatro puertas. El chasis utiliza elementos del Panamera. Tiene dos maleteros, uno pequeño bajo el capó de 81 litros y otro detrás de 366. Al levantar el capó, que se abre con la llave, sólo se ve el hueco del maletero y en primer término la toma de agua para los limpiaparabrisas, el resto está cubierto por una tapa que cubre totalmente la mecánica.

En cuanto a su estilo, es inconfundiblemente Porsche por fuera y por dentro. Aunque el habitáculo está cubierto de pantallas, su estilo recuerda al de los 911 de los años 60. Realmente al sentarse ante el volante y ajustar el asiento con los mandos eléctricos la sensación es la de un verdadero deportivo.

Poderoso con una gran fuerza

El Porsche Taycan es poderoso y tiene una gran fuerza, el primer eléctrico de producción en serie con una potencia de 800 voltios, normalmente son 400. Lleva las sofisticadas baterías bajo el piso, que es totalmente plano salvo unos rebajes delante de las plazas traseras para más comodidad de sus ocupantes. El tipo de tecnología que utiliza Porsche permite que las baterías, de 93,4 kWh, se calienten y enfríen más rápidamente. Su peso es de 640 kilos y, Porsche les garantiza y cubre una vida útil de 10 años. El suministrador de este componente fundamental es la empresa coreana LG Chemical.

Lleva dos motores eléctricos síncronos de imanes permanentes, uno en cada eje y una innovación en un coche con esta propulsión es que tiene un cabio de dos velocidades que actúa sobre el eje trasero y que permite reforzar su comportamiento deportivo.

El Taycan nace con cuatro versiones. El modelo de arranque de gama actualmente es el Taycan 4S, con una autonomía (teórica, ya que puede varias según la conducción, la climatología y el uso que se haga de equipamientos como la climatización) de 407 km y una potencia de 530 caballos (390 kW) que le permiten acelerar de 0 a 100 km/h en 4 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 250 km/h. Su precio es de 109.063 sin extras. Opcionalmente puede tener una ampliación de batería para conseguir una autonomía de 463 km.

El más potente es el Turbo S con 761 caballos (560 kW), una autonomía de 412 km, velocidad máxima de 260 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en sólo 2’8 segundos. Su precio arranca en los 190.0254 euros. Entre ambos se sitúa el Turbo, con 500 kW de potencia, equivalentes a 680 caballos y 450 km de autonomía, su velocidad máxima es igual que la del Tubo S pero ligeramente más lento en arranque, 3,2 segundos, para pasar de 0 a 100. Su precio, desde 156.374 euros. Obviamente los motores eléctricos no pueden ser turbo, pero Porsche ha querido mantener las denominaciones tradicionales de la marca, un guiño a su historia.

Versión más barata

El próximo año habrá una versión más básica, que no superará los 100.000 euros de precio y sólo con tracción trasera, además de un crossover. Tampoco se descarta una versión descapotable.

Además de estilo deportivo y tradicional Porsche, el Taycan es también imagen tecnológica y sofisticada que apasionará a los millenials. Al abrirlo salen las manillas de apertura de las puertas, que están integradas en la carrocería, aunque también se pueden abrir tocando la parte inferior. Tiene dos tomas de carga a derecha e izquierda de las aletas delanteras que se pueden abrir con el sistema tradicional de empujar hacia dentro o tocando la parte inferior de la moldura y se desplaza hacia arriba.

El coche arranca al abrir la puerta, pero tiene un botón de arranque y parada a la izquierda del volante, donde ha estado ‘toda la vida’ la llave de un Porsche. La palanca de las marchas (D, N y R) y el botón de aparcamiento están a la derecha del volante.

Frente al conductor el cuadro de instrumentos es una pantalla con tres partes que se pueden personalizar incluso con un estilo de relojes tradicional. En el centro hay otra pantalla táctil de 10,9 pulgadas (27,7 centímetros) que controla la mayoría de las funciones de entretenimiento, navegación y climatizador, incluso la orientación de las salidas del aire que, por cierto, tienen un diseño muy llamativo y minimalista. Esta pantalla exige pulsar un poco para responder evitando así que se mueva algo simplemente al pasar la mano. Opcionalmente puede llevar otra pantalla frente al acompañante, también personalizable, por ejemplo, con el navegador.

Una frenada sobresaliente

El Taycan ofrece cuatro modos de conducción que se eligen girando una pequeña rueda integrada en la parte inferior central del volante y se muestra en el cuadro de instrumentos: Range, Normal, Sport, Sport Plus e Individual, en la que se pueden personalizar algunos parámetros. También tiene una excelente capacidad de recuperación de la energía de frenado y al levantar el pie del acelerador que se puede potenciar, pulsando un botón a la izquierda del volante, en la consola central.

El comportamiento del Taycan en carretera es como no podía ser de otra forma, sobresaliente. La disponibilidad del par completo desde el arranque, típica de un eléctrico, le da una fuerza de salida importante, que se combina con una frenada sobresaliente. La repuesta siempre es inmediata tanto para empujar como retener. El puesto de conducción es envolvente y con una perfecta sujeción, además de muy cómodo. Pese a la aparente complejidad de los mandos te haces rápidamente con ellos y un uso es rápido lo que evita desviar la mirada de la carretera.

Porsche da la opción de tener en el habitáculo un sonido que reproduce el comportamiento del motor. Para el exterior hasta 20 km/h tiene también un sonido para alertar a peatones o ciclistas.

Quizás este Porsche le haga fruncir el ceño a los tradicionales apasionados de la marca, pero sin duda va a ser el objeto de deseo de los jóvenes durante unos años. No se puede decir que este sea el primer eléctrico de la marca alemana porque en 1900 Ferdinand Porsche presentó en París un primitivo vehículo propulsado por dos motores eléctricos situados en los bujes de las ruedas delanteras.

 

Hoy destacamos