En las oficinas y la fábrica de Lamborghini en Sant’Agata Bolognese se respira un sabor agridulce ante los resultados de 2025. En un año marcado por tensiones geopolíticas, amenazas arancelarias y un mercado del lujo que empieza a mostrar signos de fatiga, Lamborghini ha vuelto a hacer lo que mejor sabe: avanzar contra corriente. En 2025, la firma italiana entregó 10.747 deportivos en todo el mundo, un 0,5% más que el año anterior, firmando así el mejor ejercicio de su historia y superando por segundo año consecutivo la simbólica barrera de los diez mil coches. Para ello tuvo que paliar el impacto al ser una de las marcas más expuestas al 'efecto Trump'.
El dato tiene más mérito si se observa el contexto. América —y especialmente Estados Unidos, su primer mercado— acusó una caída cercana al 10%, lastrada por la incertidumbre generada por los aranceles del 25% anunciados por la administración de Donald Trump a los coches importados desde Europa. Un golpe potencialmente severo para una marca que concentra alrededor de un tercio de sus ventas en suelo estadounidense y que no tiene margen para deslocalizar su producción: todos sus modelos se fabrican de forma artesanal en su histórica planta italiana.
Europa y Oriente Medio impulsan a Lamborghini
Aun así, Lamborghini resistió gracias a otros mercados. Europa, Oriente Medio y África (EMEA) volvieron a ser el principal pilar del negocio, con 4.650 unidades entregadas, un 10% más, mientras que Asia-Pacífico mantuvo un sólido desempeño con 2.750 vehículos, casi la misma cifra que en 2024. América cerró el año con 3.347 entregas, un 9,8% menos en relación con los 3.712 deportivos vendidos el año anterior.
“No buscamos picos de volumen”, repite Stephan Winkelmann, presidente y CEO de Automobili Lamborghini, que valora la consolidación de los resultados tras el fuerte crecimiento de los años anteriores y en un contexto de "difíciles condiciones del mercado".
"A pesar de las difíciles condiciones del mercado, estamos muy orgullosos de los resultados obtenidos en 2025, que confirman la capacidad de Lamborghini para destacar incluso en un entorno global complejo. El rendimiento registrado refleja nuestra capacidad para interpretar la dinámica del mercado y tomar decisiones estratégicas que respondan concretamente a las expectativas de nuestros clientes", afirmó Winkelmann en un comunicado.
Electrificación de Lamborghini
Buena parte del mérito recae en los modelos que han inaugurado la nueva era electrificada de la marca. El Revuelto, primer V12 híbrido enchufable de Lamborghini, y el Urus SE, versión electrificada del superSUV, han sido claves para sostener la demanda sin diluir el ADN deportivo. A ellos se suma el Temerario, que comenzará a entregarse en 2026 con una cartera de pedidos que ya cubre un año completo. Con esta trilogía, Lamborghini se convierte en el único fabricante de superdeportivos de lujo con una gama completamente híbrida.
El año también dejó hitos simbólicos. En Goodwood debutó el Temerario GT3, el primer coche de carreras desarrollado íntegramente por Lamborghini Squadra Corse, mientras que en la Monterey Car Week apareció el Fenomeno, una serie limitada de 29 unidades que encarna el máximo exponente técnico y estético de la marca, justo cuando el Centro Stile celebraba su 20º aniversario.
Todo ello ocurre mientras la sombra de los aranceles sigue proyectándose sobre el futuro. Tras el anuncio de los aranceles por parte de Donald Trump en la primavera de 2025, Winkelmann no ocultaba el riesgo: trasladar el sobrecoste al cliente tiene un límite, incluso en el segmento del lujo. Sin plan B industrial y con una fábrica trabajando a plena capacidad —listas de espera de hasta 18 meses y más de 1.000 nuevos empleados en dos años—, Lamborghini observa el mercado con cautela, pero sin frenar.