Industria

Renault se plantea cerrar fábricas tras las pérdidas en 2019

La compañía pone en marcha un plan para reducir los costes en 2.000 millones a la espera de la llegada de Luca de Meo

Nuevos Renault Clio y Renault Captur híbridos enchufables E Tech / RENAULT

Nuevos Renault Clio y Renault Captur híbridos enchufables E Tech / RENAULT

Ángel González

14.02.2020 13:51h

3 min

Cuando Luca de Meo se incorpore como consejero delegado a Renault en julio de 2020, se encontrará una compañía con la urgencia de llevar a cabo una profunda reestructuración después de las pérdidas en 2019, las primeras desde 2009. La compañía quiere recortar sus costes fijos en un 20% en tres años y se plantea el cierre de plantas incluso en Francia, el feudo protegido de Renault. 

Los malos resultados de Renault en 2019, con las primeras pérdidas en 10 años y unas perspectivas negativas para 2020, han llevado al grupo francés a anunciar un tijeretazo de al menos 2.000 millones de euros en tres años en su estructura, sin que se descarte que eso suponga el cierre de plantas de producción. "No excluimos nada", ni siquiera cerrar fábricas en Francia, afirmó este viernes la consejera delegada interina, Clotilde Delbos, cuando se le planteó esa posibilidad en la presentación de los resultados anuales.

Delbos no quiso entrar en detalle porque aunque hay algunas ideas encima de la mesa "no están suficientemente maduras" y primero se van a discutir con los otros miembros de la alianza, Nissan y Mitsubishi, con la intención de fijar unas primeras directrices en mayo. De hecho, Nissan, que también entró en pérdidas en el último trimestre de 2019, también prepara su plan de reestructuración, que será más duro de lo anunciado inicialmente con 12.500 despidos.

A la espera de Luca de Meo

Anunque la actual dirección interina no quiere quitar poder de decisión a Luca de Meo, Delbos advirtió de que tampoco podían quedarse de brazos cruzados hasta entonces, por lo que se van a revisar todos los costos de estructura, incluidas las implantaciones industriales y activos que no se consideren estratégicos, y que nadie puede pensar que los 180.000 empleados del grupo no se verán afectados.

Los 141 millones de euros de pérdida que Renault tuvo el pasado año, después de los 3.302 millones de beneficio en 2018, han encendido tofas las alarmas en el grupo francés. Además, la compañía prevé un nuevo descenso del margen operativo en 2020 en un contexto de mercado muy complicado, ya que se prevé que las ventas mundiales de coches bajarán, y lo harán al menos un 3% en Europa, su principal mercado, y otro tanto en Rusia, que es también un país muy importante para el grupo del rombo.

Planes de la alianza con Nissan

Y eso sin contar el posible impacto de la epidemia del coronavirus en China, por ahora imposible de evaluar, pero que ya ha provocado el cierre durante cuatro días de la planta surcoreana de Busan por problemas de aprovisionamiento de piezas, que debe volver a funcionar la semana próxima.

Delbos aprovechó la presentación de resultados para defender la alianza con Nisan y Mitsubishi, que necesitan los tres fabricantes por lo que hay que profundizar en las sinergias. Renault considera que puede esquivar las multas multimillonarias de la Comisión Europea en el caso de superar el objetivo de unas emisiones medias de 95 gramos de CO2 por kilómetro a final de 2020. Para consegurlo, Renault se ha fijado como objetivo que las ventas de eléctricos e híbridos lleguen a un 10% de sus matriculaciones, frente a un 2% de eléctricos en 2019. 

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