Hay coches que no solo se recuerdan, se reconocen. Y el Renault 4 es uno de ellos. Más de seis décadas después de su nacimiento y tras haber superado los 8,1 millones de unidades vendidas —el modelo más exitoso de Renault y uno de los grandes iconos de la automoción europea—, el R4 regresa reinterpretado en clave eléctrica sin renunciar a aquello que lo convirtió en leyenda: practicidad, versatilidad y un punto rebelde que rompía moldes. Hemos podido comprobar los pros y contras del nuevo R4 en una primera prueba por las calles de Madrid.
Valoración nuevo Renault 4: diseño, 8,5; interior, 9,2; motor, 8,8; conducción, 9; global, 8,87
El nuevo Renault 4 E-Tech eléctrico no es un ejercicio de nostalgia gratuita. Es una reinvención que toma el ADN del original y lo adapta a la movilidad del presente, con tecnología, conectividad y electrificación como pilares, pero manteniendo intacto su carácter funcional y accesible. Circula orgulloso de sus origenes en la fábrica francesa de Maubeuge (con una insignia en un lateral que lo proeclama) pero recordando también sus vínculos con Valladolid, donde también se llegó a fabricar.
A primera vista, el guiño al R4 clásico es evidente. Las proporciones, la silueta y ciertos detalles estéticos remiten directamente al modelo original, especialmente a sus últimas versiones. Sin embargo, el diseño va mucho más allá del homenaje.

Renault 4 en proceso de carga
Guiños estéticos y funcionales
El frontal se inspira en el popular '4 latas' original y estrena una calandra monobloque retroiluminada, una primicia en la industria, que combina una estética tecnológica con un aire retro muy bien resuelto. En la zaga, los pilotos verticales encapsulados y el gran portón que baja hasta el paragolpes refuerzan la personalidad práctica del modelo.
Con 4,14 metros de longitud, 22 cm más que el R4 original, el nuevo modelo se sitúa en la parte alta del segmento B, ofreciendo una presencia robusta sin perder agilidad urbana. Es un coche que parece pequeño… hasta que lo usas.

Gran boca de carga del maletero del R4
Un maletero con mucha personalidad
Si hay un elemento que resume el espíritu del Renault 4, es su maletero. Los 420 litros de capacidad, la boca de carga enorme y recta y un umbral a solo 61 cm del suelo convierten cada operación de carga en algo sencillo y lógico.
Abatiendo los asientos, el espacio permite transportar objetos de hasta 2,20 metros de largo, algo poco habitual en este segmento. Es un coche pensado para familias, para escapadas, para el día a día… y también para trabajar. No es casualidad que Renault lance versiones van, con dos plazas delanteras y espacio trasero completamente diáfano, que ya están despertando interés entre profesionales, como sucedió hace décadas con un modelo que se convirtió en un aliado de profesionales y agricultores.
Interior conocido, bien resuelto
Por dentro, el Renault 4 comparte base con el Renault 5 E-Tech, algo que se nota en la disposición de las dos pantallas integradas en un solo panel, la ergonomía y la calidad percibida. No es un interior revolucionario, pero sí coherente, moderno y fácil de usar.
Destaca la incorporación de la conducción one pedal, con hasta cuatro niveles de regeneración seleccionables mediante levas. En ciudad, permite circular prácticamente sin tocar el freno, mejorando el confort y la eficiencia, y dejando claro que este R4 está pensado, sobre todo, para entornos urbanos y metropolitanos.

Conducción del nuevo Renault 4
Conducción: cómodo, silencioso y muy lógico
En la primera toma de contacto, el Renault 4 E-Tech se muestra ágil en ciudad, fácil de maniobrar y muy confortable. El radio de giro reducido, la buena visibilidad y la suavidad del conjunto eléctrico lo convierten en un aliado natural para el día a día.
Fuera de la ciudad, sorprende por su aplomo y por una suspensión afinada para priorizar el confort, lo que permite afrontar viajes con solvencia, aunque sin pretensiones deportivas. No busca emociones fuertes: busca hacerlo todo bien y eficiente, sin sobresaltos.
Dos baterías, dos enfoques
La gama se articula en torno a dos configuraciones:
- 40 kWh y 120 CV, con algo más de 300 km de autonomía, pensada para uso urbano y alrededores.
- 52 kWh y 150 CV, que supera los 400 km WLTP, más versátil para quien sale con frecuencia de la ciudad.
La carga rápida alcanza hasta 100 kW, y el modelo incorpora carga bidireccional, además de un completo ecosistema digital con Google integrado, asistente virtual reno con ChatGPT y hasta 26 sistemas de ayuda a la conducción.
Precio y posicionamiento
El Renault 4 E-Tech eléctrico parte de 30.059 euros, aunque con campañas comerciales y el adelanto del plan Auto+, el precio puede situarse alrededor de los 25.000 euros, una cifra clave para su éxito. Es cierto que para acceder a ese precio hay que optar por la batería pequeña, pero el planteamiento es honesto: un coche eléctrico pensado para la realidad cotidiana de muchos usuarios.
El nuevo Renault 4 no intenta ser un objeto de culto ni un capricho retro. Es, como el original, un coche inteligente, práctico y disruptivo en su manera de entender la movilidad. Recupera el espíritu de aquel “blue jeans car” concebido para todos y para todo lo traslada a un mundo electrificado, conectado y exigente.