La dirección de Nissan acaba de tirar otro jarro de agua fría sobre las expectativas de las plantilla de la fábrica de Barcelona. La compañía ha comunicado un nuevo recorte en las previsiones de producción del 20% de media en las dos líneas de montaje de la planta de la Zona Franca.

La caída en la actividad del factoría barcelonesa de Nissan parece no ha tocado fondo todavía. Después de meses de descenso ininterrumpido, la multinacional prevé un nuevo ajuste a la baja de la producción en el periodo de abril a agosto, según la planificación comunicada por la dirección de Nissan Motor Ibérica al comité de empresa. 

La planta de Nissan de la Zona Franca ensambla actualmente una media de 336 vehículos diarios entre la furgoneta NV200 y su versión eléctrica e-NV200 y la pick up Navara y sus variantes para Daimler (Clase X) y Renault (Alaskan). Sin embargo, a partir de abril ese ritmo de montaje bajará hasta una media de 269 vehículos al día, lo que significa un descenso del 20%, según ha informado el sindicato CCOO a la plantilla en un comunicado.

El descenso más acusado se producirá en la línea de montaje de la pick up, que descenderá de 248 unidades diarias a 196, un 21% menos. En cambio, la línea de montaje de la furgoneta recortará su volumen pevisto de 88 vehículos al día a 73, un 17%, en el periodo de abril a agosto. Además, el ritmo de producción de baterías también bajará hasta alcanzar las 40 unidades diarias. 

Pendientes de un plan de futuro

La aplicación de las nuevas perspectivas a la baja tendrán lugar con el inicio del nuevo año fiscal de Nissan, que va de abril a marzo. Aunque la compañía todavía no ha comunicado su previsión para el ejercicio 2019-2010, fuentes sindicales apuntan a que podría caer desde las 78.170 unidades previstas para el actual año a solo 65.000 en el siguiente. 

Un nivel tan bajo de actividad, equivalente al 32,5% de la capacidad de la factoría (unas 200.000 unidades anuales), es poco sostenible, según admiten fuentes sindicales. La empresa llevó a cabo un centenar de prejubilaciones y bajas incentivadas en 2018 ante el descenso de la producción.

La dirección de Nissan y de la alianza con Renault sigue trabajando intensamente en la elaboración de un plan de futuro de la factoría, según insisten en manifestar fuentes de la compañía. El nuevo descenso en la producción se debe, según Nissan, "al anunciado final de la producción de la furgoneta NV200 diésel, una consecuencia normal a corto plazo", mientras que en el caso del modelo Navara es fruto de la "continua volatilidad del mercado en algunos de los países a los que la planta de Barcelona exporta las pick-up up, incluido los países del Golfo y Turquía". 

 

El anuncio por parte de Nissan de que da marcha atrás en la producción del modelo X-Trail en el Reino Unido ha dejado una puerta entreabierta a la esperanza para la planta catalana, aunque inicialmente ese todoterreno se producirá en Japón.