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Cómo evitar los atascos en aumento en el área de Barcelona

Los conductores pierden una media anual de dos días en congestiones, que se concentran en algunas zonas y vías, según el RACC

Uno de los habituales atascos en las entradas de Barcelona, la ciudad que está inmersa en un debate sobre la movilidad / EFE

Uno de los habituales atascos en las entradas de Barcelona, la ciudad que está inmersa en un debate sobre la movilidad / EFE

Redacción Coche Global

21.11.2019 01:30h

3 min

Para llegar a tiempo al trabajo en coche quedan pocas alternativas. Muchos de los conductores afectados por los atascos en aumento en el área de Barcelona han optado por adelantar el desplazamiento, aunque malgastan una media de 47,8 horas anuales en retenciones de tráfico, casi dos días enteros. Sin embargo, las caravanas de entrada y salida del área metropolitana de Barcelona tienen diferencias importantes, según un estudio del RACC sobre la movilidad privada.

Las retenciones en los accesos a la capital catalana han aumentado un 29,5% respecto a 2016 y afectan diariamente a 320.000 personas, que llegan a perder hasta 63.000 horas por jornada y 15,3 millones de horas por año. El momento más crítico de la hora punta por la mañana -que comienza a las 07.00 horas y se alarga hasta las 09.00 horas- es a las 07.30 horas, mientras que por la tarde -que comprende de las 16.30 horas a las 19.30 horas- se sitúa a las 17.30 horas.

Durante los momentos de mayor retención, las carreteras metropolitanas llegan a acumular 52 kilómetros de cola, con un flujo de circulación de menos de 40 km/h. Los usuarios más perjudicados son los que circulan por las rondas de Barcelona (B-10 y B-20), con demoras de alrededor de 28 minutos, muy por encima de los 3,3 minutos de media que pierden los de la C-31 y C-32, en el Maresme.

Zonas con más atascos

De los 402 kilómetros de corredores analizados, los del Barcelonès, el Baix Llobregat y el Vallès Occidental son los que concentran cerca del 80% de la congestión, principalmente por la mañana y en el tercer caso, donde se ha pasado de 2,8 millones de horas anuales de retención a las 4 millones de horas.

En general, el tráfico en los accesos a la capital catalana ha aumentado un 14,6% desde 2016 y se sitúa a niveles similares a antes de la crisis, sobre todo en la C-16 y la C-33, dos vías de pago que demuestran, sostiene el RACC, que cada vez más las personas se plantean pagar para evitar los atascos. Además, la mitad de los desplazamientos que se realizan son de carácter metropolitano y el recorrido oscila entre los 20 y los 50 kilómetros.

El presidente del RACC, Josep Mateu, ha reclamado un "plan de emergencia masivo" en transporte público para que los ciudadanos dejen de ser "víctimas" de los atascos. Mateu ha instado a las administraciones a que lleven a cabo un plan de choque que revierta la "emergencia" y el "problema de competitividad del transporte público", ya que, ha opinado, "los ciudadanos no tienen más alternativa que el coche".

Mejora del transporte público

El presidente de la entidad ha reclamado "una red de transporte público de calidad que conecte toda el área metropolitana", especialmente, ha recordado, ante la puesta en marcha de la Zona de Bajas Emisiones a partir de enero de 2020, que afectará aproximadamente a 150.00 personas.

En este sentido, ha instado a "ejecutar con urgencia las infraestructuras" de la red de trenes de Cercanías, como el segundo túnel de ferrocarriles del Vallès o el desdoblamiento de la R3, así como rebajar los precios de los títulos de tarifa plana para que sean "más competitivos" que la T-10.

Finalmente, también ha abogado por ampliar los aparcamientos Park & Ride en las estaciones de tren, impulsar más carriles VAO de bajo coste y emplear la tecnología para señalizar si las rondas están congestionadas o para que los conductores adopten velocidades variables. 

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