Industria

El ERE de Ford en Valencia aumenta la incertidumbre

La negociación de 630 despidos se produce en un contexto de estabilidad "muy complicada", según el presidente del comité

Trabajadores de Ford con mascarillas y mamparas de protección / FORD

Trabajadores de Ford con mascarillas y mamparas de protección / FORD

Inmaculada Martínez / EFE

20.03.2021 11:05h

4 min

Los ajustes de producción previstos desde abril en la planta valenciana de Ford, que conllevarán la supresión de 630 empleos, se suman a la ya complicada situación que vive el sector del automóvil por la caída de la demanda y el problema de suministro de semiconductores. Todo ello, además, se produce en medio de un proceso de transición hacia la movilidad sostenible en el que la factoría de Almussafes quiere ser una de las protagonistas.

En la semana previa a los últimos días de aplicación del ERTE en la planta, la dirección ha anunciado 630 despidos por una previsión de reducción de la producción diaria de 280 vehículos (de 1.640 a 1.360) para una plantilla que, entre sus 7.180 empleados, solo cuenta con 260 trabajadores que este año cumplirán 57 y 58 años.

Para la próxima semana, el ERTE supondrá un parón en la planta de motores de tres semanas desde el día 22 teniendo en cuenta las vacaciones de Semana Santa, mientras que la planta de vehículos continuará trabajando hasta el 1 de abril y parará por vacaciones.

En estas próximas semanas se tendrán que empezar a negociar los despidos y los sindicatos han pedido un receso de quince días que les dé oxígeno para buscar alternativas con el objetivo de evitar despidos forzosos. El presidente del comité de empresa y representante del sindicato mayoritario en Ford Almussafes, UGT, Carlos Faubel, ha manifestado: "Es una de las situaciones más graves y complejas a las que nos enfrentamos, y hay muchas variables que no dependen de nosotros y que complican mucho la estabilidad en la fábrica".

Planes de Ford para Valencia

Según ha señalado a EFE, hay dos objetivos: por una parte evitar los despidos forzosos y, por otra, conseguir a medio plazo estabilizar la fábrica para que la gente joven que se contrató en su día mantenga el proyecto de vida que había iniciado en Ford. La intención de UGT, a la que se ha sumado el resto de sindicatos, es iniciar la negociación del ERE tras las vacaciones de Semana Santa y Pascua: "Sin las prisas que se nos presentan para un tema de tanto alcance".

Además, para el 30 de marzo está convocada una reunión del comité europeo de Ford en Colonia, en la que Faubel participará de forma telemática para preguntar a la dirección europea por el futuro de Almussafes y su participación en motores/modelos híbridos y eléctricos. El resto de sindicatos representados en la factoría (STM, CCOO y CGT) ha reclamado carga de trabajo para garantizar el futuro de la planta valenciana y la asignación de nuevos productos para mantener los actuales niveles de plantilla.

El anuncio de despidos, que podría suponer la desaparición del turno de noche, no era esperado por los trabajadores, que confiaban en un impacto menor que en 2020, cuando se aplicaron sucesivos ERTE para adecuar la bajada de la producción.

El ERE también ha causado preocupación en la industria auxiliar de Ford, que advierte del efecto dominó en sus empresas en función del nivel de dependencia de la factoría y de que por cada despido en la compañía, se producen tres en las empresas proveedoras.

Impacto en los proveedores

Un portavoz del Clúster de Automoción de la Comunitat Valenciana (AVIA), José Manuel Orta, ha comentado a EFE que se está analizando la situación y en los próximos días conocerán el impacto de los despidos de Ford en las empresas proveedoras.

"No tenemos que olvidar que Ford es la máquina tractora del sector del automóvil en la Comunidad Valenciana, que representa el 12 % del PIB y da empleo a 30.000 personas", señala Orta, que alerta de que si no se prorrogan los ERTE a partir del 31 de mayo, seguramente una parte se transformará en despidos, dado que la caída de la demanda es patente y existe un problema de suministro de semiconductores que está haciendo "mucho daño".

La industria ha comenzado a programar paradas para el montaje de los vehículos ante la falta de microchips desde finales de diciembre que se acentuó en enero. Durante 2020, la industria auxiliar ha ido ajustando su producción con ERTE para no hacer ningún despido y "ha logrado salvar el año", con un último cuatrimestre "relativamente bueno" tras unos meses parados por la pandemia.

Desde AVIA reclaman a todas las Administraciones que se pongan a trabajar en la competitividad de la planta, que "pierde fuerza a pasos agigantados" dentro de la multinacional Ford, y piden que impulsen y "peleen hasta el infinito" la instalación de una gigafactoría de fabricación de baterías en la Comunitat.

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