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El presidente de Acea y de BMW, Oliver Zipse / ACEA

El presidente de Acea y de BMW, Oliver Zipse / ACEA

Apocalípticos e integrados: los fabricantes de automóviles se fracturan

Los abandonos de la patronal europea ACEA de Stellantis y Volvo no serán, probablemente, los últimos ante las discrepancias sobre la electrificación

Toni Fuentes

10.07.2022 00:22h

3 min

Lo que decía Umberto Eco en 1964 sobre los efectos de los cambios en la comunicación de masas se puede repetir ahora con la movilidad eléctrica. Los apocalípticos y los integrados que identificaba Eco en relación a la respuesta a la disrupción en la comunicación se ve en cómo afrontan los fabricantes de vehículos la transición ecológica hacia los coches sin emisiones. Las diferencias están aflorando con toda crudeza en la patronal europea de fabricantes ACEA, que ha sufrido dos abandonos sonados con la marcha anunciada de Stellantis y de Volvo que probablemente no serán los últimos. 

La declaración de intenciones de ACEA, una entidad que se fundó en 1991, está quedando desfasada con mucha rapidez. "Somos la voz de la industria de automoción", afirma la Asociación de Fabricantes de Automóviles Europea. "ACEA actúa como uno con posiciones comunes de la industria que también reflejan los intereses generales de los ciudadanos europeos, los usuarios y operadores de transporte y los trabajadores de la industria de automoción", añade la organización empresarial.

Una cuestión de imagen y de negocio

Esos argumentos no han convencido en estos momentos a Carlos Tavares ni a Jim Rowan, los consejeros delegados de Stellantis y Volvo, respectivamente. La histórica postura de ACEA como lobby que intenta frenar, retrasar o matizar la electrificación de la movilidad es una posición que no comparten ni Stellantis ni Volvo ni otros fabricantes que probablemente anunciarán también sus abandonos de la patronal en los próximos días. 

No solo se trata de una diferencia conceptual o relacionada con la imagen que se proyecta de las marcas, sino también una cuestión de negocio pura y dura. Si los fabricantes aventajados en la transición a la electromovilidad se alinean con la posición de ACEA, estarán ayudando a las marcas más rezagadas a avanzar en su electrificación. La lógica empresarial dice que si tienes una posición de ventaja sobre tus rivales, tienes que aprovecharla, y más en un momento como el actual en el que el mercado automovilístico está menguando y se concentra en los vehículos de mayor valor añadido. En cada venta te juegas mucho más.

Efectos en patronales como Anfac

Queda por ver si la marcha de los grupos automovilísticos de ACEA provoca un dominó en las patronales nacionales como Anfac, que están integradas en la europea. Algunas fuentes de los grupos de automoción que han dado el golpe de timón avanzan que no tnedría sentido permanecer en las organizaciones de fabricantes de cada país. Además, añaden que una vez rota la unidad, cada cual tiene que espabilarse en la defensa de sus intereses.

El actual presidente de ACEA, Oliver Zipse, tiene una gran patata caliente sobre la mesa: poner de acuerdo a fabricantes con ritmos de electrificación diferentes pero todos con la espada de Damocles de 2035 como fecha límite para vender turismos de combustión. La diferenciación entre apocalípticos e integrados de Umbetto Eco se ve también en el propio grupo BMW, en el que Mini tiene un calendario más avanzado para tener toda su gama sin emisiones. 

BMW fue una de las marcas fundadoras de ACEA, junto con Daimler, Volkswagen, DAF, Fiat, Ford, GM, MAN, Porsche, Renault, Rolls Royce, Saab y Volvo. Algunas de esas marcas ya han desaparecido o se han ido de Europa, y otras han abandonado la patronal que pusieron en marcha. Eran otros tiempos. 

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