El sector del automóvil en España cerró 2025 con un balance laboral positivo, aunque marcado por fuertes contrastes entre sus distintas ramas de actividad. Según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), el conjunto del sector sumó 22.800 empleos netos a lo largo del año, impulsado por el dinamismo de los concesionarios y talleres, pero lastrado por una significativa pérdida de ocupación en la industria de fabricación de vehículos.
La venta y reparación de vehículos fue el gran motor del empleo aprovechando un aumento de las ventas de turismos nuevos del 18% y el crecimiento del parque automovilístico. Esta actividad creó 33.200 puestos de trabajo en 2025, elevando el número total de ocupados hasta las 375.800 personas en el cuarto trimestre de 2025, frente a las 342.600 de finales de 2024. El crecimiento fue sostenido a lo largo del año, reflejando el buen comportamiento del mercado postventa, la mayor actividad en talleres y la estabilidad de las redes comerciales, en un contexto de recuperación progresiva de la demanda y envejecimiento del parque automovilístico.
Descenso de producción y de empleo
En el lado opuesto se sitúa la fabricación de vehículos de motor, remolques y semirremolques, que perdió 10.400 empleos en 2025. El número de ocupados descendió hasta 214.300 personas en el cuarto trimestre, desde las 224.700 de un año antes. Esta caída del 4,6% confirma las dificultades que atraviesa la industria, presionada por la transformación tecnológica, la electrificación, la incertidumbre regulatoria y los ajustes de capacidad en un entorno de competencia global creciente. La producción de vehículos descendió en 2025 en España un 4,3%.
A nivel global, el mercado laboral español registro un aumento de 605.400 ocupados en los 12 últimos meses y llegó a 22.463.300, mientras que el paro bajó en 136.100 personas, hasta 2.477.100, con una tasa de desempleo del 9,93%.
El resultado es un sector que crece en empleo gracias a las actividades más cercanas al cliente final, mientras reduce plantilla en su núcleo industrial. Una evolución que encaja con las conclusiones del Barómetro Auto Mobility Trends 2025, que ya anticipaba un año de prudencia en materia laboral: solo un 25% de las empresas preveía aumentar plantilla, frente a un 31,3% que esperaba recortes, un porcentaje superior al del año anterior.
Transformación de las plantillas
Por tipo de empresa, las startups de nueva movilidad mostraron el mayor dinamismo en contratación, mientras que concesionarios y talleres apostaron mayoritariamente por la estabilidad de sus plantillas. El escenario más preocupante volvió a ser el de los proveedores de componentes, donde casi la mitad de las compañías anticipaba ajustes de empleo.
Pese a este freno en la industria, el sector mantiene su apuesta por nuevos perfiles profesionales vinculados a la electrificación, la digitalización y la movilidad como servicio, lo que apunta a una reorganización del empleo más que a una contracción estructural.