Industria

104.000 despidos: el tsunami de los proveedores de automoción europeos

Los proveedores de automoción pierden 104.000 empleos desde 2024 debido a lo que califican de un "reset estructural"

Fábrica de Robert Bosch en Mirków (Polonia) / BOSCH

Fábrica de Robert Bosch en Mirków (Polonia) / BOSCH

Toni Fuentes

14.01.2026 19:20h

3 min

La industria europea de proveedores de automoción atraviesa el mayor ajuste laboral de su historia reciente. Entre 2024 y 2025, las empresas del sector han anunciado 104.000 despidos, una media de 142 empleos destruidos cada día, una cifra que supera incluso los recortes registrados durante la pandemia de la COVID-19 y evidencia la profundidad de la crisis que vive la cadena de suministro del automóvil en Europa, que califican de "reset estructural".

Según los datos recopilados por la patronal europea CLEPA, en 2025 se comunicaron 50.000 recortes de empleo, que se suman a los 54.000 ya anunciados en 2024. Frente a esta sangría laboral, la creación de empleo resulta claramente insuficiente: solo 7.000 nuevos puestos fueron anunciados en 2025, muy lejos de compensar las pérdidas.

Electrificación sin volumen suficiente

El ajuste se produce pese al avance de la electrificación. De acuerdo con las previsiones de GlobalData (LMCA), la producción de vehículos eléctricos en la Unión Europea creció un 23% interanual entre 2024 y 2025, y a finales de este año uno de cada cuatro vehículos fabricados en Europa será híbrido enchufable o 100% eléctrico.

Sin embargo, este crecimiento no ha logrado compensar el declive estructural del mercado. En 2025, la UE produjo 3,3 millones de vehículos eléctricos, muy por debajo de los 4,8 millones previstos en 2023. Además, la producción total de vehículos se mantiene alrededor de un 20% por debajo de los niveles de 2019, lo que supone un déficit de 3,1 millones de unidades. Las previsiones apuntan a un estancamiento a partir de 2026, con el riesgo de que la industria consolide un nivel de producción permanentemente inferior.

Márgenes bajo presión y fragilidad financiera

La presión sobre la rentabilidad sigue siendo uno de los principales problemas del sector. El último estudio de CLEPA y McKinsey Pulse Check (otoño de 2025) muestra una ligera mejora frente a 2024, pero sin señales claras de recuperación. El porcentaje de proveedores con pérdidas o en punto muerto bajó del 38% al 34%, una mejora considerada insuficiente.

Solo un tercio de los proveedores europeos espera alcanzar márgenes EBIT superiores al 5%, el umbral mínimo para sostener inversiones, innovación y transformación industrial. La rentabilidad del sector lleva tres años consecutivos de deterioro, lo que refuerza la sensación de fragilidad estructural.

Llamamiento urgente a la UE

Desde CLEPA reclaman una reacción más contundente de Bruselas. “Necesitamos detener la hemorragia: más de 100.000 personas en la cadena de suministro del automóvil han perdido o están a punto de perder su empleo; son 140 familias afectadas cada día”, advirtió su secretario general, Benjamin Krieger. En su opinión, el reciente Paquete del Automóvil presentado por la Comisión Europea es “un primer paso”, pero insuficiente.

El sector pide precios energéticos más bajos, una reducción de las cargas administrativas y mayor flexibilidad regulatoria, además de medidas específicas para preservar capacidades industriales clave en Europa. La futura Industrial Accelerator Act, con sus requisitos de contenido local, podría ser decisiva, pero CLEPA alerta de que, si añade complejidad y costes, podría acelerar la erosión industrial en lugar de frenarla.

Con más de 100.000 empleos perdidos en solo dos años, el mensaje de los proveedores es claro: la automoción europea está inmersa en un reset estructural y, sin un apoyo político a la altura del desafío, corre el riesgo de perder definitivamente parte de su músculo industrial y tecnológico.

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