Mercado

El Plan Renove vasco tampoco logra impulsar las ventas

El mercado automovilístico cayó en julio mucho más que la media española pese a las ayudas de 2.000 euros para coches de gasolina y diésel

Coches listos para la venta en una campa de vehículos

Coches listos para la venta en una campa de vehículos

Toni Fuentes

03.08.2021 13:34h

3 min

El sector del automóvil reaccionó al desplome de las ventas en julio con la reclamación de un nuevo Plan Renove para incentivar las ventas de coches de gasolina y diésel. Sin embargo, el experimento del País Vasco, que desde junio ofrece ayudas de 2.000 euros con el plan Pavea, pone de manifiesto que las subvenciones pueden fracasar en la labor de conseguir que el mercado invierta su tendencia y mejore.

Desde el pasado 15 de junio está abierta la ventanilla 'online' para solicitar los incentivos del Programa de ayudas a inversiones en vehículos eficientes y alternativos (Pavea) que puso en marcha el Gobierno vasco desmarcándose de la posición del Ejecutivo central y de los del resto de autonomías, que apuestan solo por los coches eléctricos.

Las ayudas llegan a 2.000 euros para diésel y gasolina y son mucho más generosas que las del Renove que aplicó el Gobierno central hasta diciembre de 2020, que ofrecía de 400 a 800 euros por renovar un turismo de última generación con motor de combustión interna. El Renove del Ministerio de Industria acabó con una escasa utilización y no fue renovado. 

Desplome de compras de particulares

Pero el Ejecutivo de Vitoria recogió el guante de las peticiones del sector de automoción y puso en marcha su propio plan con el propósito de impulsar las ventas de vehículos en la comunidad. Sin embargo, por ahora no se aprecia revulsivo alguno en las matriculaciones de Euskadi, que caen mucho más que la media de toda España, con un desplome del 40% frente a un promedio del 28,9% en julio.

Los datos detallados muestran caídas muy similares en Vizcaya y Guipúzcoa, del 41% y el 46%, respectivamente, y algo más suave en Álava, con un 28,6%. Sin embargo, el descalabro de las compras a cargo de clientes particulares, principales destinatarios del plan Pavea, supera el 50% en las tres provincias, según los datos de las patronales Anfac, Faconauto y Ganvam. 

El Pavea tiene una dotación inicial de cinco millones​ de euros con unas ayudas que van desde un máximo de 3.000 euros para vehículos eléctricos y de hidrógeno, 2.500 para híbridos enchufables y 2.000 para turismos de gasolina y gasóleo. Estas cuantías, supeditadas achatarramiento de un coche viejo, son compatibles con otras subvenciones como las del plan Moves 3, que prevé 7.000 euros para los eléctricos y 5.000 para los híbridos enchufables. El límite es que no supere el 70% del coste del vehículo.

Los eléctricos tampoco remontan

A pesar de esas ventajas, las ventas de cohes eléctricos, que pueden sumar las ayudas de 7.000 y 3.000 euros, tampoco se registra un punto de inflexión positivo en el mercado de la movilidad eléctrica en el País Vasco, que en julio registró unas ventas de 168 turismos sin emisiones, un 37,7% más que en el mismo mes de 2020. 

Las ayudas del Pavea y el Moves se suman al incentivo que supuso la rebaja efectiva del impuesto de matriculación desde mediados de juio, que tampoco sirvió para que las ventas de vehículos despegaran. 

El sector de automoción ha alertado de los efectos de la crisis de los microchips en las demoras en las entregas de coches por los parones en las fábricas, a lo que se suma una salida de la crisis desencadenada por la pandemia más lenta de lo previsto. 

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