Industria

Volvo, a contracorriente: nueva planta en Europa

La compañía sueca invierte 1.200 millones de euros en su tercera fábrica europea, situada en Eslovaquia y solo para vehículos eléctricos

Trabajadores de la fábrica de Volvo en Estados Unidos

Trabajadores de la fábrica de Volvo en Estados Unidos

Pau Rodríguez

01.07.2022 13:29h

2 min

Volvo Cars se mueve a contracorriente. Mientras que hay plantas que cierran o sufren importantes recortes, Volvo invertirá 1.200 millones de euros en su tercera planta europea, que estará situada en Eslovaquia y se dedicará solo a vehículos eléctricos

La nueva fábrica de Volvo estará situada en Kosice, cerca de la frontera húngara, un factor clave para la elección del emplazamiento por sus buenas conexiones logísticas y de transporte con el resto de Europa y acceso a una buena base de proveedores. Los incentivos ofrecidos por el gobierno eslovaco también han sido un factor clave en la decisión de ubicar la planta en Kosice.

Puesta en marcha en 2026

La instalación está diseñada para producir hasta 250.000 coches al año y se espera que proporcione varios miles de nuevos puestos de trabajo en la región. El emplazamiento también permite ampliar la planta en el futuro. Está previsto que la construcción de la planta de la ciudad de Kosice comience en 2023 y que los equipos y las líneas de producción se instalen durante 2024. La producción en serie de la próxima generación de coches Volvo puramente eléctricos está prevista para 2026.

La nueva planta de última generación será neutra desde el punto de vista climático y fabricará únicamente coches eléctricos, lo que refuerza la ambición de la empresa de ser totalmente eléctrica en 2030 y neutra desde el punto de vista climático para 2040, así como de seguir ampliando su capacidad de producción mundial para responder a sus ambiciones de crecimiento.

Más producción en Europa

Con Eslovaquia, Volvo crea un triángulo europeo de fabricación que cubre su mayor región de ventas, complementando la planta de Gante (Bélgica) y la planta de Torslanda (Suecia). En conjunto, estas instalaciones pueden producir hasta 600.000 coches al año. La compañía sueca tiene la ambición de avanzar hacia unas ventas anuales de 1,2 millones de coches a mediados de la década, lo que supondría conseguir con una huella de fabricación global que abarque Europa, Estados Unidos y Asia.

"Estamos deseando dar la bienvenida a nuevos miembros del equipo de Volvo Cars Kosice y de la familia global de Volvo Cars, así como establecer nuevas colaboraciones y asociaciones en la región", ha señalado el español Javier Varela, director de operaciones de Volvo Cars. "La expansión en Europa, nuestra mayor región de ventas, es crucial para nuestro cambio hacia la electrificación y el crecimiento continuo. Estoy muy satisfecho de ampliar nuestra huella de producción de Volvo Cars en Eslovaquia y espero dar la bienvenida a nuevos colegas y socios en el viaje que tenemos por delante", ha explicado el consejero delegado de Volvo, Jim Rowan.

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