Industria

Entra en vigor el decreto que regula la temperatura. ¿Cómo afecta a la automoción?

Los concesionarios tendrán que poner el aire acondicionado a 27 grados pero las fábricas mantienen los protocolos ante subidas a partir de 25,5 grados

Trabajadores de Seat con medidas de prevención en la fábrica de Martorell / SEAT

Trabajadores de Seat con medidas de prevención en la fábrica de Martorell / SEAT

Toni Fuentes

08.08.2022 15:12h

7 min

Las medidas extraordinarias de reducción del consumo de energía mediante el control de la temperatura del aire acondicionado y de la calefacción entran en vigor este miércoles, 10 de agosto. Las empresas del sector del automóvil también estarán afectadas, aunque con muchas diferencias en función de la actividad.

Mientras los concesionarios tendrán que subir la temperatura mínima de sus aires acondicionados a 27 grados, las fábricas de vehículos y de componentes mantendrán sus regulaciones actuales, que prevén la puesta en marcha de medidas especiales para reducir la temperatura y para atender a los trabajadores cuando la temperatura sube hasta 25,5 grados o por encima.

La limitación de la climatización que estipula el decreto publicado en el BOE a un mínimo de 27 grados en verano y de 19 grados en invierno afecta a edificios públicos, espacios comerciales y grandes almacenes, infraestructuras de transporte (aeropuertos y estaciones de tren y autobús), espacios culturales y hoteles. Además, estos establecimientos tendrán que apagar las luces de escaparates y edificios públicos que estén desocupados a partir de las 22.00 horas, según el decreto de ahorro de energía en respuesta a los efectos de la guerra de Ucrania desencadenada por Rusia. Estas medias estarán vigentes hasta el 1 de noviembre de 2023.

Espacios afectados por el decreto

Centros sanitarios y hospitalarios, de formación (colegios, universidades o guarderías), peluquerías, lavanderías, gimnasios y los medios de transporte en sí (trenes, aviones, aeropuertos, barcos...) quedarán excluidos de la obligatoriedad de limitar la temperatura, para no bajar de los 27 grados en verano ni superar los 19 grados en invierno.

También quedan exentos aquellos centros donde sean necesarias exenciones por las especificidades del sector, así como en el caso de hoteles, las habitaciones, que son de regulación privada. En el resto del hotel (por ejemplo restaurantes, cafetería, espacios comunes) sí se aplicaría.

De esta manera, los límites de temperatura establecidos se aplicarán al interior de los establecimientos habitables que estén acondicionados, situados en los edificios y locales destinados a uso administrativo (incluyendo plantas o zonas de oficinas, vestíbulos generales y zonas de uso público), comercial (tiendas, supermercados, grandes almacenes, centros comerciales y similares) y cultural (teatros, cines, auditorios, centros de congresos, salas de exposiciones y similares), así como en establecimientos de espectáculos públicos y actividades recreativas, restauración (bares, restaurantes y cafeterías) y transporte de personas (estaciones y aeropuertos).

Concesionarios, afectados

Los establecimientos de venta de vehículos quedan, en principio, dentro de los espacios afectados por los nuevos límites de climatización, de apagado de la iluminación de los escaparates y del cierre de puertas durante el horario de atención al público para mejorar la eficiencia energética. 

Sin embargo, las plantas de producción de vehículos y de componentes, así como los espacios de almacenamiento quedan fuera de la nueva regulación del decreto introducido por el Gobierno central. De hecho, las principales factorías suelen contar con protocolos propios de control y regulación de la temperatura que se activan a partir de 25,5 grados en el caso más bajo, que se da en las factorías de Seat.  

Cuando la temperatura dentro de las naves de producción de Seat se sitúa entre 25,5 y 26 grados, se ponen en marcha las primeras medidas de prevención, que van en aumento a medida que la temperatura va escalando. A partir de 26 grados, se activan pausas adicionales de 10 minutos. En otras factorías del sector de automoción, los protocolos de actuación prevén medidas similares a partir de franjas de temperatura entre 26 y 30 grados. 

Temperatura en las fábricas

La normativa básica y general es un poco ambigua en relación con los lugares de trabajo pero establece un rango de temperatura mínima y máxima de 17 a 27 grados en espacios cerrados donde se lleven a cabo trabajos sedentarios, y entre 14 y 25 grados en los locales donde se hagan trabajos ligeros.

El control de la temperatura ambiente en el interior de las factorías ha sido en los últimos años un caballo de batalla que ha generado varios conflictos entre los sindicatos y las compañías. La última denuncia ha sido presentada por CGT contra la dirección de Renault al considerar que actuó con pasividad en días en que los empleados tuvieron que trabajar a 40 grados. Unos años antes, CCOO también llevó a la dirección de Ford a la Inspección de Trabajo por exceso de calor y por no poner en marcha las medidas del protocolo. 

Los compromisos de climatización adquiridos por las compañías han obligado a llevar a cabo importantes inversiones en sistemas de climatización con los que contrarrestar el calor que genera la maquinaria y la actividad propia de la producción de componentes y el ensamblaje de vehículos.       

La vicepresidenta de Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, precisó que bares y restaurantes pueden limitar el uso del aire acondicionado al "entorno de los 25 grados", teniendo en cuenta las recomendaciones de la legislación laboral, frente a los 27 grados que contempla el real decreto de medidas de ahorro y eficiencia energética aprobado por el Gobierno.

Flexibilidad de los 27 grados

En este sentido, aclaró que los 27 grados se aplicarán "con flexibilidad" y puso como ejemplo que discotecas, cocinas y gimnasios necesitan una temperatura distinta a otros espacios como una librería. "No se puede pedir a trabajadores que están en condiciones de ejercicio físico importante que no tengan las condiciones que el derecho laboral garantiza con respecto a los máximos y mínimos de temperatura", aseguró Ribera en declaraciones a Onda Cero recogidas por Europa Press.

Por ello, los comercios y establecimientos deberán justificar cuándo no aplican el límite de temperatura en el termostato, una flexibilidad incorporada en el decreto ley para proteger los derechos de la salud laboral de sus trabajadores.

En lo que respecta al apagado de alumbrado de escaparates, el horario de apagado desde las 22.00 horas se aplicará exclusivamente al alumbrado de escaparates y de edificios públicos que a dicha hora estén desocupados. Así, no se aplicará al alumbrado ornamental de monumentos (salvo que sean edificios públicos que a dicha hora estén desocupados).

En lo que se refiere a la instalación de cartelería, señales y pantallas, los edificios a los que aplica la limitación de temperatura deberán informar, mediante carteles informativos o el uso de pantallas, las medidas de aplicación que contribuyen al ahorro energético relativas a los valores límites de las temperaturas del aire, así como información sobre temperatura y humedad (deben disponer de termómetros visibles a los usuarios del edificio), apertura de puertas o regímenes de revisión y mantenimiento.

Multas de hasta 100 millones

También pueden informar de otras medidas que estén adoptando voluntariamente y los carteles deberán ser visibles desde la entrada o acceso de los edificios. La fecha de inicio de la medida es al mes desde la publicación de la normativa en el BOE, es decir, el próximo 2 de septiembre y estará vigente, en principio, hasta el 1 de noviembre 2023.

Respecto a la obligación de disponer de un sistema de cierre de puertas adecuado, se aplicará en edificios y locales con acceso desde la calle, destinados a los mismos usos que a los que se aplicaría el límite de temperatura. En esta medida, no se consideran exclusiones, salvo que la legislación de seguridad que aplique al edificio o local impida cumplir esta obligación. La fecha para adaptarse es antes del 30 de septiembre y no tiene fecha fin para su cumplimiento.

Los espacios comerciales, edificios públicos, espacios culturales y hoteles que incumplan el plan de ahorro y eficiencia energética aprobado por el Gobierno afrontarán multas de hasta 60.000 euros por infracciones leves, de hasta seis millones de euros por las graves y de hasta 100 millones de euros por las muy graves. 

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