Industria

Anfac no quiere bailar el chachachá

El sector reclama en el Foro Anfac apoyos para que el coche eléctrico despegue "ahora o nunca” y advierte que “estamos en guerra”, “el eléctrico es la solución y no un problema”

Pedro Sánchez en el Foro Anfac / ANFAC

Pedro Sánchez en el Foro Anfac / ANFAC

Juan Carlos Payo

21.02.2024 18:23h

4 min

“Podremos no coincidir en intereses y objetivos, pero queremos electrificar la economía con el sector del automóvil como referente”. Así terminaba el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, su intervención dentro del IV Foro Anfac. Se esperaba algún anuncio potente de alguna medida concreta que ilusionase al sector -y así nos lo comentaba a priori algún presidente de marca o compañero de la prensa-, pero el notición no se produjo. “Vamos a redoblar los esfuerzos” fue lo más aproximado que pudimos escuchar al presidente como algo vagamente tangible y que cuajará o no cuando acaben los Moves… 


Accede al Barómetro Auto Mobility Trends 2023 en este enlace


Antes, dos grandes protagonistas, Wayne Griffiths desde la presidencia de Seat y de Anfac, y Luca de Meo desde la dirección del Grupo Renault y Acea. El primero volvió a reclamar acción por parte gubernamental. Hace unos meses, recién reelegido como presidente de Anfac, manifestaba que si no veía cambios de actitud por parte gubernamental, se replantearía seguir pilotando esta asociación. Dos meses y medio después, poco avance, salvo que por avance consideremos que el presidente se refiera a Griffiths como “mi amigo Wayne”.

Y allá van unas píldoras del máximo mandatario de Anfac, que no son nuevas pero que hoy, delante de Rebeca Torró, secretaria de Estado de Industria, primero, y del ministro Hereu y el presidente Sánchez después, pues no debieron gustar en exceso: “estoy preocupado. Las cosas no van bien. Las ventas de electrificados son insuficientes, y no es un problema de la oferta. El problema es un Moves que no funciona por lento y burocrático, el problema es una Europa que regula y multa mientras China y Estados Unidos incentivan”.

Hereu, Sánchez, Griffiths y López Tafall

Hereu, Sánchez, Griffiths y López Tafall

Mensajes claros de Wayne Griffiths

Sigan leyendo, que hoy Griffiths lanzó mensajes claritos: “el vehículo eléctrico es una solución y no un problema. Prohibir no es solucionar. Necesitamos una cuota del 25% de vehículo electrificado de manera rápida. Si no se venden coches eléctricos en este país, no se pueden fabricar coches eléctricos en este país”. 

Significativos los dos siguientes comentarios, auténticos zascas contra el Gobierno y representantes sindicales, estos últimos también presentes en el Foro: “no puede haber comentarios de ministros contra el vehículo privado, y menos contra el vehículo eléctrico”; “hay que reducir el absentismo que hace que de media un trabajador en el sector haga 34 horas semanales con unas bajas que se han duplicado desde 2013”.

Y cómo colofón, mensaje para esos nuevos players que llegan de Asia con carta de reputación mejorable: “no tiene sentido fabricar eléctricos en industrias consumiendo energías sucias. Hay que valorar la huella de carbono en la producción. Otros fabrican con energías sucias y transportan sus productos con barcos sucios”.

Claro que si Wayne Griffiths nos dejó buenos titulares, Luca de Meo, un gran conocedor de nuestro país y mercado, nos dejó dos cargas de profundidad. Elijan ustedes el mejor: “La transición al eléctrico la van a pagar los que tienen pasta, los ricos”; “mientras Europa baila chachachá, el resto del mundo no se anda con chiquitas. Estados Unidos gestiona de manera fuerte y China planifica a largo plazo. En Europa regulamos como lobos y no con criterio”.

Luca de Meo alerta a la UE

Mientras tanto, De Meo, recordaba la importancia de un sector en Europa –“8% del PIB europeo, 13 millones de empleos y el 30% de la inversión europea en I+D. Sin la automoción Europa tendría déficit estructural”- sometido a una regulación que hipoteca objetivos porque “se nos obliga a una normativa de coches con menos emisiones y más seguros y asequibles. La seguridad es cara y pesada. Las emisiones son caras. Entre el 20 y 25% de los presupuestos de I+D se dedican a cumplir normas. Tendremos nueve normas nuevas hasta 2030”.

Turno de réplica para “el otro bando”, en este caso para la secretaria de Estado, Rebeca Torró, que sacaba el paraguas para protegerse: “Hay un compromiso total por parte de Pedro Sánchez con la industria”; “convertiremos España en el Hub de movilidad del sur de Europa”… Aunque significativo fue su “la red de recarga pública debe crecer a la vez que lo hagan las ventas de coche electrificado”. ¿Sin red no hay coches o sin coches no hay red? Lo de siempre: la gallina o el huevo.

La cupa fue del chachachá...

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, intentó presumir de “industria robusta” pero siempre recordando que la movilidad cero emisiones o la descarbonización total es la clave de su política. Es verdad que la importancia que él da al sector baja al 8% frente el 10-12% que manejamos todos como porcentaje del PIB, aunque por el contrario sí reconocía el esfuerzo de adaptación del sector a la situación actual mientras recordaba las cifras pasadas y presentes sobre fondos de ayuda, pero sin concretar poco o nada del futuro.

Resumen, el de casi siempre, en este caso en boca del director general de Anfac, José López-Tafall: “Nos jugamos el futuro hoy. Avanzamos pero lejos de donde deberíamos estar. Necesitamos un país amistoso con el automóvil. La automoción es la joya económica de la economía española. El momento de acelerar es ahora no solo por conseguir objetivos sino por atraer inversión. Hay que descarbonizar manteniendo el valor de la industria”. 

La culpa fue del chachachá…

Hoy destacamos