El jueves fue un día muy intenso en Seat. En tan solo 24 horas, los trabajadores de la compañía que habían desarrollado un prototipo de respirador han pasado de quedarse en casa por el bloqueo del proyecto a ser llamados de urgencia para reincorporarse en el turno de noche. ¿Qué ha pasado en esas 24 horas?

El 'día más intenso' de Seat en pleno estado de alarma comenzó en la tarde del miércoles 1 de abril, cuando la dirección de la marca optó por dejar en suspenso la producción del respirador destinado a las UCI. "Estas últimas 24 horas han sido muy complicadas por cuestiones técnicas y de certificación de nuestros respiradores, ya que los responsables del Ministerio de Sanidad entendían que los respiradores que actualmente estamos fabricando en Seat podían causar interferencias en otros aparatos que se utilizan en las UCI y requerían ser probados en laboratorio antes de su utilización en serie", explica Matías Carnero, el presidente del comité de empresa, en una comunicación enviada a la plantilla.

Exigencias de Sanidad

Los trabajadores de Seat que habían desarrollado un prototipo de respirador para pacientes de coronavirus volvieron a sus casas por la imposibilidad de producirlo en serie. Seat indicó que el prototipo se encontraba en fase de validación, por lo que se optó por detener la adecuación de una línea de producción de respiradores hasta contar con la homologación del Ministerio de Sanidad.

"Seat ha detenido temporalmente la adecuación de la línea de producción del prototipo de respirador asistido, a la espera de la homologación por parte de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios", indicaron fuentes oficiales del fabricante automovilístico. El prototipo de Seat es uno de los 40 respiradores que han quedado encallados por la decisión del Ministerio de Sanidad de no conceder la homologación al no haber completado todas las pruebas y ensayos clínicos.

A la espera de homologación

Seat indicó que mantiene "una relación muy fluida con las autoridades sanitarias, que están haciendo todo lo posible para acelerar el proceso de homologación". Unas horas más tarde, Seat anunciaba la reincorporación de los empleados ante la previsión de recibir de forma inminente "la documentación administrativa pendiente por parte de la Agencia Española de Medicamentos". 

300 respiradores al día, según Illa

La decisión de suspender la producción de respiradores contrastaba con el anuncio que hizo el ministro de Sanidad, Salvador Illa, en una comparecencia en el Congreso, donde dijo que tienen un acuerdo con Seat para producir 300 unidades diarias del nuevo equipo para las UCI. Solo faltaba la certificación de estos equipos por parte de las autoridades sanitarias en relación a la seguridad eléctrica y a los test electromagnéticos, de forma que se garantice la calidad del producto, según Illa.

Precisamente, Salvador Illa ha jugado un papel decisivo en el desbloqueo de la situación, según reconoce Matías Carnero, que mantuvo conversaciones con el ministro y otros responsables del Gobierno. El dirigente sindical elogia la "rapidez e implicación en la resolución de la incidencia". 

"Desde el propio ministro hasta los trabajadores implicados hemos entendido que, en estos momentos, solo hay una prioridad, salvar vidas", subraya Matías Carnero.