La renacida fábrica de Santana en Linares (Jaén) ha vuelto a la actividad con la entrega de medio centenar de pickups que salieron de la planta jienense rumbo a los concesionarios. Son las primeras 50 unidades de los modelos 400D y 400 PHEV que la marca entrega a su red comercial, integrada ya por 45 concesionarios en España, Andorra y Gibraltar.
La entrega se produjo en el marco de un encuentro celebrado en la propia fábrica, una cita que sirvió no solo para completar el despliegue de vehículos en la red —destinados tanto a exposición como a pruebas dinámicas—, sino también para reunir por primera vez a todos los concesionarios en torno al nuevo proyecto industrial de Santana. El CEO de Santana Motors, Edu Blanco, hizo de anfitrión poco después de abandonar su participación en el Dakar como copiloto de Jesús Calleja a bordo de un Santana que sufrió un aparatoso accidente.
Más allá del componente simbólico, la cita tuvo un marcado carácter operativo. Los concesionarios pudieron profundizar en el producto, la estrategia comercial y el modelo de posventa, apoyado en el centro logístico de recambios del Grupo JPG, situado junto a la fábrica. Un elemento clave para garantizar el servicio en una marca que regresa al mercado con la ambición de recuperar la confianza de profesionales y empresas, principales destinatarios de sus pick-ups.
Ampliación de la red de concesionarios
“Nos complace ver la ilusión en los ojos de nuestros concesionarios; es algo que solo una marca como Santana puede despertar”, señaló Enrique Lorenzana, director comercial de Santana Motors, quien subrayó que este primer despliegue es solo el comienzo. “Queremos que nuestras pick-ups —y la futura gama— vuelvan a conquistar unas carreteras y unos entornos de trabajo que las han echado de menos”, añadió.
La red comercial de Santana supera ya los 45 puntos de venta y servicio, una cifra que la compañía espera seguir ampliando a corto y medio plazo, tanto en España como en otros mercados europeos. De forma paralela, la marca irá dotando a sus concesionarios de una imagen corporativa renovada, con una identidad visual que conecte pasado y futuro.
Los modelos Santana 400D (combustión) y 400 PHEV (híbrido enchifable) se basan en vehículos de la firma china Coronet que se fabrican en el país asiático y llegan a Linares para el montaje final de algunos elementos. En el horizonte, Santana cuenta además con el acuerdo estratégico firmado con el gigante chino BAIC, que abre la puerta a una ampliación progresiva de la gama, con nuevos todoterreno de distintos segmentos.
Caída y renacimiento de Santana
En 2011, la Junta de Andalucía —propietaria de la vieja Santana Motor desde que Suzuki se retiró en 1995— bajó definitivamente la persiana tras 55 años de producción, acorralada por unas pérdidas que superaban los 270 millones de euros. Aquel cierre arrastró a casi 2.000 trabajadores, entre plantilla directa y empresas auxiliares, dejando a toda una comarca en una crisis social que recordaba los años oscuros del declive minero.
Tras la profunda crisis, la fábrica renace como Santana Motors gracias a un acuerdo con las firmas chinas Zhengzhou Nissan Automobile (Dongfeng) y Anhui Coronet, al que ahora se suma BAIC, y una inversión inicial de 20 millones de euros con la creación de 150 empleos industriales y 50 administrativos.