La fábrica de Nissan de Barcelona tendrá un antes y un después del acuerdo firmado a principios de mayo. No solo porque supone una reducción de plantilla de 600 empleados, sino porque incluye también un recorte en la capacidad de producción del 20%, según figura en el texto del acuerdo al que ha tenido acceso la web Coche Global.

El recorte del 17% de la plantilla actual, que quedará reducida hasta unos 2.500 empleados, llevará aparejada una disminución de la capacidad de producción máxima superior al pasar de los 200.000 vehículos que tiene en la actualidad a 160.000 unidades anuales. Esa será la capacidad máxima de la nueva nave de pintura que construirá Nissan en la planta de la Zona Franca de Barcelona, que tendrá un coste de 70 millones de euros. 

"Se hace constar que la referida instalación se dimensionará para poder alcanzar una capacidad de 30 JPH (Jobs per Hour), lo que equivale aproximadamente a 160.000 unidades anuales", indica la compañía en la disposición final del acuerdo firmado con el comité. 

Descenso de producción real

Un portavoz de Nissan confirmó la previsión de una capacidad de producción de 160.000 vehículos al año aunque recordó que es una cifra muy alejada de la situación actual, en la que a partir de junio la actividad de la planta caerá hasta unas 60.000 unidades anuales, el 30% de su potencial máximo. Además, la multinacional ha explicado a los sindicatos que cuando la nueva nave de pintura esté finalizada existirá la posibilidad de una ampliación adicional de capacidad con una inversión reducida y en un plazo de unos meses que permitiría volver de nuevo a los 200.000 vehículos si fuera necesario. Sin embargo, esa posibilidad no aparece en los compromisos del acuerdo firmado.

El pacto recoge la voluntad de Nissan ​de "comprometerse a trabajar para garantizar el nivel de empleo existente una vez realizado el redimensionamiento de la plantilla". Asimismo, deja constancia de su "intención de no acudir, en la medida de lo posible, a otras edidas de reestructuración de plantilla" durante la vigencia del convenio, hasta 2021. 

No obstante, el acuerdo prevé el escenario en el caso de que "por la evolución del negocio fueran necesarias nuevas medidas de ajuste". La empresa dará prioridad a las prejubilaciones en el caso de un ERE y se compromete a negociar las condiciones si fiuera necesario aplicar un ERTE para reducir la jornada o parar la planta en varias jornadas.    

Formalización de un ERE

Las salidas de los 600 trabajadores se producirán a partir de junio y en un plazo de un año. Las prejubilaciones serán a partir de 55 años en el caso del personal de oficina pero a partir de los 53 años para los operarios y el personal de apoyo de las líneas de montaje, según recoge el texto del acuerdo. La empresa cubrirá el 90% del sueldo bruto hasta la jubilación a los 63 años, incluyendo un 5% que abonará en en el momento de la marcha de la compañía.

El pacto también prevé que, en el caso de que el exempleado encuentre otro trabajo, Nissan solo pagará la diferencia entre la nueva retribución y el nivel correspondiente al 90% del sueldo. 

El acuerdo prevé que el contenido de los pactos se traslade a un ERE que se formalizará en los próximos días y que será el vehículo legal para la salida de los 600 empleados. De ellos, habrá 450 prejubilaciones y unas 50 bajas incentivadas. Los otros 100 empleados corresponden a empleados con los que Nissan ya había concertado su salida previamente y que estaban a la espera de que se llegara a un acuerdo.