Opel cierra 2025 en España con unos buenos resultados encontrando su fórmula del éxito: reposicionamiento de precios y diferenciación para competir de frente tanto con sus rivales europeos como con las nuevas marcas chinas, sin diluir su identidad dentro de Stellantis.
En 2025 Opel ha registrado 38.209 matriculaciones, lo que supone un crecimiento del 16% respecto al ejercicio anterior. En un mercado muy disputado, no sólo gana volumen, sino también relevancia: suma 0,1 puntos de cuota y alcanza el 2,9% de penetración en el mercado total español.
En la presentación de resultados, Alejandro Noriega, director general de la marca para España y Portugal dejó claro las intenciones de la marca: “Queremos hacer cosas y queremos ser diferentes. Cosas que demanda el consumidor actual. Estamos en un cambio tecnológico muy importante. Y lo tenemos que reflejar".
Más allá de la cifra global, 2025 ha servido para afianzar la hoja de ruta de Opel en tres frentes que interesan especialmente a los directivos y a los grandes compradores de flotas: vehículos comerciales, electrificación y canal de empresas. La compañía se apoya en esa base para plantear un 2026 de ambiciones mayores, con un objetivo de incrementar sus matriculaciones totales un 15% y con el nuevo Opel Astra como punta de lanza.
Corsa, Mokka y Frontera: los motores del volumen en 2025
En el plano de producto, el Opel Corsa se ha consolidado como uno de los superventas de la marca, con casi 17.500 unidades matriculadas y un crecimiento del 14% respecto al ejercicio anterior. El utilitario mantiene un papel central en el mix de la compañía, no sólo por volumen, sino también por su papel de acceso a la marca tanto para particulares como para flotas.
También crece en ventas el Opel Mokka, en torno al 3%, alcanzando casi las 4.000 unidades que estrena la versión GSE. Mientras el tercer gran pilar de 2025 ha sido el Opel Frontera. Lanzado en mayo, ha registrado 3.103 matriculaciones en apenas unos meses y se ha situado ya como el octavo eléctrico más vendido del mercado español, un dato especialmente relevante en un entorno cada vez más disputado por las marcas chinas.
Un 2025 de crecimiento sólido: comerciales, B2B y eléctricos tiran de Opel
En vehículos comerciales ligeros, Opel firma un año especialmente positivo. En 2025 se matricularon en España 11.660 comerciales de la marca, lo que supone un aumento del 61% frente al ejercicio anterior. Este salto se traduce en una subida de 1,9 puntos de cuota de mercado, hasta un 6,2% en el segmento de comerciales. Destaca la evolución de Combo (+50%) y Movano (+138%).
El canal de empresas refuerza esa tendencia. Las ventas a flotas corporativas y clientes B2B han alcanzado las 23.277 unidades, un 50% más que en 2024. Con ello, Opel logra una penetración del 4,2%, incrementando su cuota en 0,8 puntos.
En paralelo, la electrificación se ha convertido en uno de los ejes centrales del plan de producto de Opel. La marca ha matriculado 2.451 vehículos eléctricos en 2025, lo que representa un incremento del 171% sobre el año anterior. Su cuota en el mercado BEV se sitúa en el 2,2%, con una mejora de 0,8 puntos.
Objetivo 2026: crecer un 15% en matriculaciones gracias al Astra
De cara a 2026, la marca se ha fijado como meta aumentar sus matriculaciones totales un 15% respecto a 2025. Sobre los registros actuales, la marca aspira claramente a superar la franja de las 44.000 unidades, siempre que el entorno macro y el mercado acompañen.
El gran catalizador de esta estrategia será el nuevo Opel Astra, -recién presentado en el Salón de Bruselas- y que, según confirman, admitirá pedidos desde febrero y las primeras unidades llegarán en abril. Será la herramienta fundamental para consolidar su peso en B2B y reforzar su presencia entre empresas y flotas: internamente, la marca se marca como objetivo que el modelo crezca más de un 20% en 2026, por encima incluso del +15% previsto para la marca en su conjunto.
Reposicionamiento de precios: respuesta a la presión china
Una de las decisiones estratégicas más relevantes de Opel para 2026, -iniciada en 2025-, pasa por un reposicionamiento de precios. La marca está ajustando sus tarifas para hacer su gama más competitiva en el contexto actual, lo que en la práctica se traducirá en precios más bajos frente al escalón anterior.
Esta medida busca responder a una doble presión. Por un lado, el avance de las marcas chinas, especialmente agresivas en la combinación de precio y equipamiento, está obligando a los fabricantes europeos a revaluar su propuesta de valor. Por otro, la propia estructura de Stellantis exige que cada enseña tenga un lugar definido: Opel quiere diferenciarse claramente del resto de marcas del grupo, evitando canibalizaciones internas y reforzando una identidad propia basada en diseño, tecnología alemana y una relación calidad-precio más afinada.
Se fija como objetivo que su cuota en vehículos eléctricos supere su cuota en el mercado total. Es decir, quiere ser relativamente más fuerte en BEV que en el conjunto del mercado, apoyándose en modelos como Frontera eléctrico, la futura versión eléctrica del Astra y el refuerzo progresivo de la electrificación en el resto de la gama.
En el terreno de la demanda de eléctricos, el papel de las ayudas públicas seguirá siendo decisivo. Respecto al Plan Auto+ y los incentivos a la compra de vehículos cero emisiones, Alejandro Noriega, director de la marca en España, los define como "palancas adicionales". Afirma que en Opel “tienen todo preparado”. Y afirman que esperan que “se active cuanto antes”.