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La explosión de un taxi destapa un 'gasgate'

El Toyota Prius con GLP combinado con la gasolina y las baterías que se convirtió en una bomba

El taxi Toyota Prius con GLP combinado con la gasolina y las baterías que se convirtió en una bomba

El taxi Toyota Prius con GLP combinado con la gasolina y las baterías que se convirtió en una bomba

Redacción Coche Global

11.11.2013 09:09h

2 min

¡Boom! Un taxi saltó por los aires en Barcelona y destapó un escándalo por el vacío de regulación y la falta de control en las adaptaciones de vehículos para que funcionen con gas licuado de petróleo (GLP). El Toyota Prius con GLP combinado con la gasolina y las baterías se convirtió en una bomba rodante con la suerte de que sólo causó tres heridos leves y daños materiales en vehículos y comercios próximos. El accidente ha puesto de manifiesto la existencia de una red de talleres que adaptan los vehículos de taxistas en busca de un suculento ahorro y con subvención pública.

Aunque tanto la autoridad metropolitana del taxi como Toyota tiran pelotas fuera y apuntan a la responsabilidad del taxista y del taller que hizo la adaptación, existe un marco propicio para que se produzcan prácticas arriesgadas. Desde hace unos años han proliferado los talleres que ofrecen instalar el depósito de gas bajo el maletero y conectarlo al motor del vehículo por un precio aproximado de unos 2.500 euros que se quedan en unos 2.000 gracias a una subvención de 450 euros del instituto público IDAE.

Esa inversión se puede amortizar con relativa rapidez si el propietario del vehículo es un taxista debido a una diferencia de precio entre el litro de GLP y el de gasolina de alrededor de la mitad aunque con un consumo algo más elevado. En los últimos meses Gas Natural ha añadido la oferta del gas natural comprimido para impulsar la transformación de los Prius de taxistas con una bonificación de 1.000 euros y la promesa de un ahorro medio anual de 5.000 euros. El interés suscitado por el GLP y el gas natural han hecho que abunden los vídeos explicativos en Youtube.

El taller que hizo la adaptación del taxi accidentado (Manusan), uno de los que llevan a cabo adaptaciones de vehículos para que funcionen con gas, defiende su profesionalidad y achaca la explosión a que el taxista no hizo caso de su advertencia de no utilizar el GLP hasta que la instalación estuviera finalmente verificada.

El Institut Metropolità del Taxi ha anunciado que analizará a fondo los resultados de la investigación del accidente y que se plantea reconsiderar el protocolo para adaptar los vehículos al GLP, aunque dice que es algo legal. De hecho, en su revista publica anuncios del taller Manusan y artículos en los que destaca las ventajas del gas. Pero no dice nada de revisar la flota de taxis adaptados en funcionamiento, alrededor de 200 en Barcelona, a pesar de que Toyota desaconseja modificar sus híbridos tal como salen de fábrica. A la vista de las imágenes del taxi destrozado, muchos clientes se plantearán preguntar al conductor si va con GLP para decidir si entra en el coche o no.

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