Se acabó el periodo transitorio para reducir el límite de velocidad en las carreteras secundarias. Desde este martes 29 de enero, ya es obligatorio el nuevo límite de 90 km/h en lugar de los 100 km/h en todas las vías secundarias de España. La reducción de la velocidad máxima permitida irá acompañada de una mayor vigilancia y más controles, según ha advertido el director de la DGT. 

El cambio en el límite de velocidad aprobado a final de diciembre preveía un plazo máximo de un mes para que las administraciones que tienen la titularidad de las carreteras llevaran a cabo el cambio de 100 km/h a 90 km/h en 2.719 señales de tráfico. El coste del cambio ha sido de un total de 526.000 euros sin contar el IVA.

El director general de Tráfico, Pere Navarro, y el de Carreteras, Javier Herrero, han llevado a cabo el cambio simbólico de la última señal antes de la plena entrada en vigor del nuevo tope legal de velocidad. Pero con el cambio de los rótulos no se acaba el proceso, ya que Navarro ha anunciado que habrá más mano dura contra los conductores que no respeten el nuevo límite. 

"Esta reducción de la velocidad debe ir acompañada de una mayor vigilancia y control por parte de las policías encargadas de la vigilancia del tráfico y de mejoras y actuaciones en el diseño de las infraestructuras por parte de los titulares de la vía", indicó el máximo responsable de la DGT. 

Radares listos para los 90 km/h

Por tanto, a partir de este martes 29 de enero los radares de todas las carreteras secundarias estarán programados con el nuevo límite de 90 km/h y es previsible que se incrementen los controles por parte de la Guardia Civil, la Ertzaintza y los Mossos d'Esquadra. Se trata de un total de 11.856 kilómetros de carreteras que están afectadas por el cambio del límite de velocidad. 

El objetivo principal de la modificación es mejorar la seguridad en una vías que registran el 75% de las víctimas por accidentes de tráfico. Pere Navarro ha cuantificado el objetivo de reducción de fallecidos en estas carreteras secundarias en un 10%. En 2018 se contabilizaron 877 muertes en accidentes de tráfico en vías secundarias.