Antes de que apareciera este terrible COVID-19, los cerca de dos millones de trabajadores y trabajadoras empleados en el sector automovilístico en España afrontábamos el desafío de la transición de la industria hacia el vehículo ecológico, el cambio conceptual de movilidad, la introducción de la digitalización y la progresiva robotización y pedíamos al Gobierno que se pusiera al frente de las medidas que había que abordar para llevar a cabo esta transformación con el menor coste posible de empleos y de capacidades de nuestros centros de trabajo.

De hecho, desde UGT FICA planteamos al Gobierno un paquete de 17 medidas imprescindibles para facilitar esta transición y no ser engullidos por el tsunami que estaba por llegar. Sin embargo, el actual tsunami sanitario ha tirado por la borda todos los planes y todos los diagnósticos de hacia dónde y cómo debía avanzar la industria automovilística, y ha centrado los esfuerzos y prioridades de todos no tanto en salvar empleos como en salvar vidas, y ésta debe ser nuestra prioridad ahora.

No es momento para reproches sobre si nuestro sistema sanitario, tras los recortes sufridos año tras año, está lo suficientemente preparado y tiene los recursos para afrontar esta pandemia, ni si las medidas adoptadas hasta ahora por el Gobierno son suficientes para cubrir las necesidades de todos los trabajadores y desempleados afectados por el confinamiento obligado en sus hogares y por la paulatina ralentización de nuestra industria y de nuestra economía a nivel global. 

Las prioridades

La prioridad ahora es, repito, acabar con esta pandemia utilizando todos los medios a nuestro alcance. Pero dicho esto, sería una irresponsabilidad por parte de todos los agentes que intervenimos en la industria automovilística si nos quedáramos sólo en este momento y no previéramos el día después a que venzamos al COVID-19.

La industria automovilística está prácticamente parada o volcada en elaborar productos sanitarios: constructores de vehículos, productores de componentes, concesionarios, ITVs, distribuidores, talleres, fabricantes de motocicletas… el sector al completo está expectante. No podemos defraudar a los miles de trabajadores y trabajadoras que esperan reincorporarse a sus empleos cuando todo esto acabe. Debemos comenzar a dialogar y a negociar las medidas y los instrumentos para afrontar ese día después en las mejores condiciones posibles.

Pero antes de entrar en prioridades productivas y objetivos a corto plazo, debemos comenzar por asegurar la salud de los trabajadores y las trabajadoras del sector. Y para ello es imprescindible establecer con urgencia un protocolo de prevención y seguridad a nivel estatal que determine los procedimientos y las herramientas obligatorias necesarias para salvaguardar la salud de las plantillas en los centros de trabajo. Pero además, desde UGT FICA vamos a exigir también protocolos de seguridad en cada planta que profundicen y complementen el protocolo estatal con medidas específicas que sean acordadas obligatoriamente con los representantes de los trabajadores.

Mesa de discusión

Paralelamente, desde el Sindicato vamos a reclamar la apertura de una mesa de discusión en la que se traten las medidas necesarias para garantizar el empleo y el mantenimiento del conjunto de las plantas de la industria automovilística para el día después, todo ello con la participación inexcusable de los agentes afectados (administraciones públicas, patronales y sindicatos),
Consideramos imprescindible que el reinicio de las actividades sea paulatino (sin pasar de la nada al todo), acompasado a las prioridades que marquen tanto el Gobierno como las autoridades sanitarias y no tanto a las de las empresas, para evitar un posible rebrote de la pandemia.

Desde UGT FICA vamos a proponer una serie de medidas encaminadas a facilitar el reinicio con el menor coste laboral. Entre estas medidas deben figurar, ineludiblemente: la regulación y seguimiento en el tiempo de los ERTEs; jornadas laborales encaminadas a la consecución de las 32 horas semanales; mantener el contador a 0 en las prestaciones que se puedan consumir en los meses siguientes; ayudas a la empresas que se comprometan con el mantenimiento del empleo; programa de incentivos a la adquisición de vehículos ecológicos, de gasolina y gasóleo; potenciar y articular el contrato relevo; reorientar las políticas hacia lo público; flexibilizar las jornadas; potenciar y mantener en el tiempo las ayudas sociales a los más desfavorecidos, etc… todo ello dirigido a prevenir una futura crisis sanitaria como la actual que destruya empleo y empresas.

Protocolo de prevención

Desde UGT FICA veníamos planteando la necesidad de adoptar muchas de estas medidas desde hace tiempo y en el contexto actual son más necesarias para asegurar la salud de los trabajadores y trabajadoras, al tiempo que se garantiza el mantenimiento del empleo y supervivencia de las empresas. 

Desde UGT FICA instamos a los Ministerios de Industria y de Sanidad a que establezcan conjuntamente y con urgencia un protocolo de prevención de la salud de los trabajadores y las trabajadoras que sitúe a ésta, la salud, por delante de los condicionantes económicos. Además, Industria y Sanidad deberán coordinarse con el Ministerio de Trabajo para que éste implemente las medidas necesarias para afrontar el día después y garantizar el empleo y el tejido industrial, todo ello con la participación de las patronales y los sindicatos.