Los cambios en los planes estratégicos de Stellantis, Renault y Volkswagen, que suponen revisión de objetivos y reordenación de estructuras directivas y productivas, pueden suponer un riesgo para el empleo y el futuro de las fábricas españolas, según ha advertido el sindicato CCOO

En el caso de Stellantis, el anuncio de la revisión del plan Dare Forward 2030, impulsado por la nueva dirección del grupo, abre interrogantes relevantes sobre la carga de trabajo futura. CCOO de Industria señala especialmente la situación de plantas como Madrid (Villaverde), donde aún no se ha adjudicado un nuevo modelo más allá de la prolongación de la producción del Citroën C4. Aunque el sindicato valora las inversiones comprometidas en otros territorios del Estado, insiste en que ninguna planta puede quedar sin un proyecto industrial sólido que garantice el empleo a medio y largo plazo.

Ajustes estratégicos

Respecto a Renault, las recientes decisiones de su alta dirección y los anuncios de cambios estratégicos generan, según CCOO, incertidumbre sobre el desarrollo futuro del proyecto industrial y de las líneas de producción en España, un país que el sindicato considera un mercado y un centro productivo fundamental para la marca con plantas en Valladolid, Palencia y Sevilla.

En cuanto al Grupo Volkswagen, CCOO de Industria muestra su preocupación por la reestructuración de su cúpula directiva y los ajustes estratégicos anunciados en marcas como Volkswagen, SEAT y Skoda. Estos movimientos reflejan, a juicio del sindicato, los retos a los que se enfrenta el grupo para adaptarse al nuevo escenario del mercado y a la transición tecnológica. Especial inquietud genera la pérdida de capacidad de decisión de SEAT, tras la reducción de su comité ejecutivo y su sustitución por un órgano de dirección ubicado en Alemania. Un sondeo interno de CCOO mostró el rechazo y el temor de los trabajadores. El sindicato advierte de que estos cambios no pueden servir de excusa para trasladar los costes del ajuste a las personas trabajadoras ni a la red de empresas proveedoras, muchas de ellas ubicadas en España y altamente dependientes de las decisiones de las casas matrices.

Puesta en marcha del plan Auto 2030

La federación de Industria de CCOO también manifiesta su preocupación por la situación del Plan Auto 2030, cuya aprobación y despliegue están siendo objeto de debate y retrasos, especialmente en lo relativo a la definición de criterios técnicos. Aunque el sindicato considera que este plan representa un punto de partida importante para impulsar la modernización industrial, la electrificación y la competitividad futura del sector, reclama que se activen de manera urgente las medidas que favorezcan la estabilidad del empleo y la resiliencia industrial, evitando generar más incertidumbre entre las plantillas.

Ante este escenario, CCOO de Industria deja claro que seguirá con máxima atención la evolución de los cambios estratégicos en los grandes grupos automovilísticos y la implementación del Plan Auto 2030. Asimismo, exigirá a las direcciones empresariales y al Gobierno claridad, transparencia y un diálogo social real en todas las decisiones que afecten a la industria y al empleo en España.

El sindicato defenderá que cualquier reorientación de los planes industriales incluya garantías de estabilidad en el empleo y el mantenimiento de condiciones laborales dignas, y reclama una visión integral de la cadena de valor que proteja tanto a las plantillas de las empresas matrices como a las compañías proveedoras, clave para el empleo industrial en el país.

“La transformación del sector de la automoción no puede hacerse a costa de las personas trabajadoras”, subraya CCOO de Industria, que recuerda que España es un pilar industrial clave para estos grupos y debe seguir siéndolo con proyectos de futuro, inversión productiva y empleo de calidad. Para ello, el sindicato anuncia que utilizará todos los instrumentos sindicales a su alcance para proteger los centros de trabajo y las condiciones laborales ante este nuevo escenario.