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El primer coche autónomo de España es cosa de universitarios

El equipo de competición de la UPC iniciará este verano los trabajos para transformar un monoplaza eléctrico en un coche autónomo

El coche eléctrico y autónomo de UPC Formula Student

El coche eléctrico y autónomo de UPC Formula Student

Redacción Coche Global

25.07.2018 07:30h

4 min

El primer coche autónomo desarrollado y producido en España ha empezado la cuenta atrás. No saldrá de ninguna gran fábrica ni de un gran centro de investigación, sino que será obra de un grupo de estudiantes de ingeniería, telecomunicaciones y matemáticas que se preparan para debutar en la F1 de conducción autónoma para universitarios. El equipo de competición de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) iniciará este verano los trabajos para transformar un monoplaza eléctrico con el que participan este año en el campeonato Formula Student en un coche autónomo para tenerlo listo el año que viene.

Este es uno de las decenas de equipos existentes en las facultades de ingeniería de España que se han apuntado a la Fórmula Student. El punto de partida del proyecto de coche autónomo de la universidad es el coche número 11 desarrollado por el equipo Etseib Motorsport de la UPC, en el que han participado 39 estudiantes de ingeniería industrial con el apoyo de cuatro profesores y más de 100 patrocinadores y empresas colaboradoras entre las que figuran Seat, Haas, Bosch, Applus Idiada, Gestamp, HP, Schaeffler y Nissan. El vehículo Cat11e tiene un valor global, entre aportaciones económicas y en especie de las empresas, de unos 250.000 euros, según las estimaciones de los jóvenes que lo han desarrollado.

Colaboración de ingenieros para desarrollar el coche autónomo de la UPC

El objetivo inmediato del equipo es participar en tres pruebas de la Formula Student en la República Checa, Alemania y en el Circuito de Montmeló durante el mes de agosto. Pero, de forma paralela se pondrá en marcha un grupo de trabajo formado por estudiantes de ingeniería industrial, telecomunicaciones y matemáticas para iniciar el desarrollo del monoplaza autónomo mediante sensores y un sistema informático que permita que el vehículo corra sin conductor.

El calendario que se han marcado los futuros ingenieros es el de poder competir en el verano de 2019 con el nuevo vehículo en la categoría de conducción autónoma creada en 2017 por el campeonato Formula Student, según explica Joan Colominas, uno de los miembros del equipo. Si lo consiguen, se pueden convertir en el primer equipo español en competir en la nueva categoría de coches autónomos, que este año reunirá a 18 equipos en el circuito alemán de Hockenheim. La hegemonía de las escuelas de ingeniería de Alemania en esta nueva disciplina es avasalladora, con 14 equipos participantes a los que se suman cuatro más de Suiza, Noruega, República Checa y Suecia.

"Los equipos de la Formula Student de Alemania cuentan con la ventaja de tener muy cerca un tejido industrial de automoción más potente que nosotros", indica Colominas, que destaca que una parte importante del desarrollo de cada uno de los coches consiste en la búsqueda de patrocinadores. Para muchas de esas empresas, la Formula Student se ha convertido, además de un laboratorio de nuevas tecnologías, en una cantera de profesionales. Muchos de los jóvenes que participan en el equipo de la UPC se acaban colocando en empresas fabricantes, desarrolladoras o de competición.

Monoplazas eléctricos de estudiantes de ingeniería

Desde 2010, la UPC compite con un monoplaza eléctrico, con lo que se avanzó cinco años al nacimiento de la Fórmula 1 eléctrica (Fórmula E), que este año ha concluido la cuarta temporada. El campeonato para estudiantes tiene también, además de las categorías eléctrica y de conducción autónoma, la de monoplazas de motor de combustión interna.

El equipo Etseib UPC, uno de los tres que tiene la universidad en Formula Student en varios centros, calienta motores esta semana con pruebas en el circuito de Montmeló antes de iniciar la competición. Los nervios y la tensión son visibles en los rostros de los jóvenes que siguen el recorrido del monoplaza pendientes de que no surja ningún percance que pueda complicar su participación en el campeonato. "Cualquier problema mecánico significa tiempo y dinero para repararlo", asegura uno de los estudiantes de ingeniería.

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