El Grupo Volkswagen cerró 2025 sin lograr mejorar sus cifras globales de ventas, lastrado por el fuerte retroceso en China y Estados Unidos, dos de sus mercados estratégicos. A pesar del buen comportamiento registrado en Europa y Sudamérica, el consorcio alemán vendió cerca de nueve millones de vehículos en todo el mundo, lo que supone un leve descenso del 0,5% respecto al ejercicio anterior.
El deterioro de los resultados se acentuó en el cuarto trimestre del año, cuando las entregas cayeron con fuerza en ambas regiones. Entre octubre y diciembre, Volkswagen comercializó 720.000 vehículos en China, un 17,4% menos en términos interanuales. En Norteamérica, las ventas trimestrales también retrocedieron en el mismo porcentaje, hasta 238.000 unidades, confirmando una tendencia negativa que se mantuvo a lo largo de todo el ejercicio.
Caídas de Volkswagen en dos mercados estratégicos
En el conjunto del año, el grupo entregó 2,69 millones de vehículos en China, lo que representa una caída del 8% frente a 2024. La compañía atribuye este descenso, principalmente, a la intensa competencia de los fabricantes locales de vehículos eléctricos, que han presionado los precios y ganado cuota de mercado. “La situación competitiva en China ha sido especialmente exigente”, reconoció la multinacional alemana en su informe anual.
El mercado norteamericano tampoco ofreció alivio. Volkswagen vendió 946.800 vehículos en la región, un 10,4% menos que el año anterior. Según la empresa, el retroceso estuvo condicionado por factores externos como los aranceles impulsados por el Gobierno estadounidense y el fin de las subvenciones a los vehículos eléctricos, que afectaron tanto a la demanda como a la rentabilidad del negocio.
Estos resultados contrastan con la evolución positiva registrada en otras áreas. En Europa, Volkswagen entregó 3,38 millones de vehículos en 2025, lo que supone un incremento del 3,8%, mientras que en Sudamérica las ventas crecieron con mayor intensidad, un 11,6%, hasta alcanzar 663.000 unidades. Sin embargo, estos avances no fueron suficientes para compensar las caídas en Asia y Norteamérica.
Fragmentación del mercado
Desde el grupo subrayan que el peso de China en el balance global sigue siendo determinante y que la pérdida de tracción en ese mercado condiciona de forma directa el resultado final. A ello se suman los cambios regulatorios y comerciales en Estados Unidos, que han obligado a adaptar la estrategia en uno de los mercados clave para la industria.
El balance de 2025 pone de relieve la creciente fragmentación del mercado automovilístico mundial y la influencia decisiva de factores regionales —como la competencia local, los aranceles o las políticas de incentivos— en el desempeño de los grandes fabricantes. Volkswagen aseguró que seguirá ajustando su estrategia global para afrontar estos desafíos y adaptarse a un entorno cada vez más competitivo y cambiante.