La compañía Jaguar Land Rover, controlada por la india Tata Motors, ha explicado su hoja de ruta para la electrificación de sus vehículos y de sus fábricas. Con esta estrategia, la empresa afirma que se pondrán a salvo miles de empleos en el Reino Unido, a pesar de los recortes de plantilla que ha aplicado en los últimos años. 

Los vehículos eléctricos serán construidos en la planta que tiene la compañía en la localidad de Castle Bromwich, en West Midlands (centro de Inglaterra), donde inicialmente se construirá una versión eléctrica del modelo Jaguar XJ. La compañía indicó que la medida permitirá salvaguardar los empleos de 2.700 personas en la planta.

"El futuro de la movilidad es eléctrico y, como una compañía británica con visión, estamos comprometidos a hacer construir en el Reino Unido nuestra próxima generación de vehículos con emisión cero (de gases contaminantes)", señaló este viernes el consejero delegado de la compañía Ralf Speth.

Pendientes del Brexit

El ministro británico de Empresa, Greg Clark, dijo que el anuncio supone un "voto de confianza" en la industria del motor del Reino Unido, ya que protegerá miles de empleos. "Esto refleja la determinación del Reino Unido de estar al frente del desarrollo y fabricación de la próxima generación de vehículos eléctricos. El anuncio de JLR reconocer la fortaleza de la excelente fuerza laboral en Castle Bromwich y reconoce los esfuerzos de muchas partes, incluido el Gobierno", agregó el ministro.

El anuncio es una buena noticia para los trabajadores después de que la firma anunciase el pasado enero que podía suprimir 4.500 empleos, en su mayoría del Reino Unido. La inversión de Jaguar se conoció en momentos de crisis para el sector del motor por la incertidumbre del brexit, previsto para el próximo 31 de octubre, si bien aún no está claro si el Reino Unido se retirará de la Unión Europea (UE) con o sin acuerdo.