Renault profundiza en su estrategia global, para buscar ventas más allá de Europa, con el lanzamiento del Filante, un gran SUV del segmento E que simboliza la nueva realidad de la industria: diseño global, tecnología china y producción en Corea del Sur. El nuevo Filante es fruto directo de la alianza estratégica entre Renault y el grupo chino Geely, y está llamado a convertirse en el buque insignia internacional de la marca francesa, aunque no se venderá en Europa.

El Renault Filante se fabricará en la planta de la filial del grtupo francñes Samsung Motors de Busan (Corea del Sur) y llegará al mercado surcoreano en marzo de 2026, antes de iniciar su expansión hacia América Latina (Colombia, Chile, Uruguay, entre otros) y los países del Golfo a principios de 2027. La compañía lo sitúa como una de las piedras angulares de su Plan Internacional 2027, con el que busca crecer de forma rentable fuera de Europa con tecnología de Geely y que guarda similitudes con modelos chinos también globales como Monjaro y Starray.

Los lazos con Geely van más allá de los modelos que comparte con Renault fabricados en Corea, que incluyen también el Grand Koleos. Geely se ha convertido en socio de la fábrica de Renault en Brasil, e la que habrá producción compartida, y en Horse, la división de motores de combustión e híbridos que creó el grupo francés y en la que también está presente la petrolera saudí Aramco. Esta alianza se firmó después de que Renault optara por abandonar el mercado chino y vender incluso una fábrica de reciente apertura.

Un SUV grande, tecnológico y de ADN asiático

Aunque luce el rombo en el frontal, el Filante es, en muchos aspectos, un SUV con fuerte influencia china. Se apoya en la Arquitectura Modular Compacta (CMA) desarrollada por Geely —la misma base utilizada por múltiples modelos del grupo, que incluye también las marcas Volvo y Polestar, y con más de 1,3 millones de unidades producidas— y apuesta por una mecánica full hybrid E-Tech de 250 CV, optimizada para eficiencia y confort de marcha.

El diseño exterior responde a un lenguaje audaz y vanguardista, con una presencia robusta, una firma lumínica propia y una zaga esculpida con especial atención a la aerodinámica. Renault quiere que el Filante represente una reinterpretación del segmento E: más emocional, tecnológica y atractiva para mercados donde el tamaño y el estatus siguen siendo decisivos.

Interior del Renault Filante

Interior de alto nivel y experiencia digital avanzada

Puertas adentro, el Filante eleva el listón en términos de calidad percibida y confort. El habitáculo ofrece un enfoque tipo lounge, con asientos contorneados, iluminación ambiental personalizable y una experiencia sonora diseñada para sibaritas. Todo ello se combina con un ecosistema digital completamente conectado con un gran panel de tres pantallas en el salpicadero, actualizaciones remotas y asistentes de conducción de nueva generación.

El sistema My Renault permite controlar diversas funciones del vehículo a distancia, reforzando una experiencia personalizada y escalable, uno de los pilares tecnológicos del modelo. Según la marca, la tecnología del Filante está pensada para reducir el estrés al volante y mejorar el placer de conducción diaria.

El nombre Filante no es casual. Remite tanto al prototipo Étoile Filante que batió récords de velocidad en 1956 como al reciente Renault Filante Record 2025, un concept eléctrico que logró recorrer más de 1.000 kilómetros con un consumo récord. También recupera la estrella que distinguía a los modelos más prestigiosos de Renault en los años 30, subrayando su ambición de reposicionarse en el segmento premium global.

Corea como eje industrial y Geely como socio clave

Para Renault, el Filante es también una declaración de intenciones sobre el papel de Renault Korea. “Representa lo mejor de lo que el grupo Renault y Renault Korea pueden lograr juntos”, aseguró Nicolas Paris, CEO de Renault Korea. La elección de Busan refuerza el papel de Corea del Sur como plataforma industrial avanzada para modelos térmicos e híbridos desarrollados junto a Geely, mientras aporta carga de trabajo a una factoría que sufría el desplome de ventas de Samsung Motors en Corea.

La estrategia ya ha mostrado resultados: las ventas de Renault fuera de Europa crecieron un 11% en 2025, frente a la caída del año anterior. En un contexto de fuerte competencia de fabricantes chinos como BYD en América Latina y Oriente Medio, Renault apuesta por alianzas, eficiencia industrial y productos globales como el Filante para no quedarse atrás.