Renault ha anunciado una metamorfosis inspirada en las crisálidas. A partir de ahora, Renault estará dividida en cinco divisiones para separar los negocios emergentes como la electromovilidad y los servicios de nueva movilidad de los que tienen fecha de caducidad por el veto a los motores de combustión interna. El grupo chino Geely se ha convertido en el primer socio del grupo francés en la división que agrupa el viejo negocio de la gasolina y el diésel.    

El consejero delegado de Renault, Luca de Meo, ha explicado la nueva estrategia para "especializar" sus negocios y buscar aliados y la ha calificado como la "reingeniería corporativa más sofisticada del sector". Con la negociación del nuevo equilibrio con Nissan, Renault sigue los pasos de otros grupos como Ford, que también han segmentado su actividad para separar los negocios de futuro de los que están en peligro de extinción.

De Meo ha advertido que la negociación con Nissan tardará todavía unas semanas aunque se encuentra en una "dinámica positiva". Se espera que Renault reduzca su participación en Nissan y que la compañía japonesa entre en la nueva división de electrificación.

La nueva joya de la corona de Renault se denomina Ampere y agrupa los nuevos vehículos eléctricos, conectados y autónomos al integrar también el desarrollo del 'software, un área clave para el futuro de la automoción. Renault tendrá en Ampere una "fuerte mayoría" y contará con inversores estratégicos como Qyalcomm Technologies y Google. El objetivo de Renault es que Ampere pueda salir a bolsa para buscar más recursos adicionales en el segundo semestre de 2023 en función de "las condiciones de mercado".

Ampere, la joya de Renault

Ampere tendrá su base en Francia y contará con una plantilla de unos 10.000 empleados, de los cuales unos 3.500 son ingenieros co nla mitad especializados en software. El objetivo es alcanzar una producción de alrededor de un millón de vehículos en 2031 gracias a su gama de seis modelos que tiene previsto comercializar de aquí a 2030: los nuevos Renault 5 Electric y Renault 4 Electric, así como el Megane E-Tech Electric y el Scénic Electric, además de dos todavía no desvelados. La compañía confía en lograr un crecimiento de más del 30 % anual en el próximo decenio.

La nueva filial Power engloba "el corazón de la actividad tradicional de Renault Group" y seguirá desarrollando "vehículos innovadores de combustión e híbridos de bajas emisiones" de las marcas Renault, Dacia y Renault LCV (furgonetas). De Meo ha confirmado que las negociaciones de los últimos meses han concluido con un acuerdo para compartir este división con Geely, que tendrá el 50% de Power. La facturación inicial de Power será de 15.000 millones de euros y un volumen de ventas de cinco millones de vehículos anuales.

Renault ha intentado combatir la idea de que Power es una división que agrupa los negocios en extinción al expresar su confianza en estas tecnologías térmicas e híbridas, que seguirán representando "hasta el 50 % de las ventas mundiales de vehículos particulares incluso en el horizonte de 2040". Sin embargo, sus ventas estarán centradas en áreas fuera de Europa, donde no se podrán vender estos vehículos a partir de 2035. 

España, en el negocio de combustión

Las fábricas de Renault de Valladolid y Palencia formarán parte de la nueva división Power al estar centradas en la producción de vehículos de combustión e híbridos. En total, contará con 17 fábricas, cinco centros de I+D en España, Rumanía, Suecia, China y Sudamérica con 3.000 ingenieros y 19.000 empleados en total. Renault Prevé que las ventas de vehículos de gasolina y diésel seguirán creciendo a un ritmo del 2 % de media en el periodo 2022-2030.

Dentro de Power estará la marca de vehículos de bajo coste Dacia, que ya genera un margen operativo superior al 10 %, y que tiene el objetivo de subirlo hasta el 15 % en 2030. También se encuadra en Power el negocio de furgonetas con dos proyectos "disruptivos" que son el desarrollo de vehículos que funcionen con hidrógeno descarbonizado, a través de la empresa común constituida junto a la compañía Plug, y una familia de utilitarios eléctricos "revolucionaria" por sus programas informáticos, que se lanzará a partir de 2026.

Expectativas de crecimiento de Alpine

Renault extraerá de su perímetro a partir del segundo semestre de 2023 este negocio, bautizado proyecto Horse, con el que confía obtener ganancias en productividad, reducir costos fijos y mejorar al mismo tiempo el balance del grupo.

La nueva organización del grupo Renault incluye también la división específica de Alpine, la marca deportiva francesa que rescató Renault y que tendrá una gama 100% eléctrica a partir de 2026 y con ambiciones internacionales, ya que espera que la mitad de su crecimiento venga de nuevos mercados fuera de Europa, y eso incluye potencialmente Norteamérica y China.

El grupo mantendrá las divisiones anunciadas con anterioridad Mobilize, que agrupa el negocio de servicios de nueva movilidad, y The Future Is NEUTRAL, que reúne actividades de reciclaje de coches y de sus componentes, de la que formará parte la planta de Sevilla, en proceso de reconversión de la producción de cajas de cambio hacia la reutilización de vehículos y baterías. .