El presidente del grupo Volkswagen, Herbert Diess, se ha visto obligado a someterse a una moción de confianza en términos políticos. El consejo de administración del fabricante automovilístico ha hecho público este martes un insólito comunicado para intentar tapar un nuevo incidente en las relaciones con Herbert Diess, que atraviesan su peor momento desde que accedió al cargo.  

El consejo de vigilancia del grupo Volkswagen, el equivalente al consejo de administración, ha aceptado las disculpas ofrecidas por Diess, después de que este criticase a dicho organismo y acusase a sus miembros, en el transcurso de un evento interno de Volkswagen, de filtrar conversaciones confidenciales sobre los problemas de producción del nuevo Golf.

"Diess se disculpó formalmente por estas declaraciones ante los miembros del consejo de vigilancia, señalando que esas palabras eran inapropiadas e incorrectas. Los miembros del consejo de vigilancia aceptaron las disculpas y continuarán apoyándolo en su trabajo", ha indicado Volkswagen en un comunicado.

Pérdida de poder

En realidad, las críticas de Diess a los consejeros no fueron un desliz, sino más bien un acto que forma parte de lo que puede ser un pulso. El máximo directivo lanzó sus críticas ante más de 3.000 directivos que participaban en un encuentro interno, donde dijo que las filtraciones podrían causar problemas con las autoridades de Estados Unidos, que están monitorizando a la compañía como parte del acuerdo alcanzado tras el fraude del dieselgate. 

Así, según recoge Bloomberg, estas críticas, unidas a los problemas de producción que ha tenido Volkswagen, alentaron a algunos miembros del consejo de supervisión a reflexionar sobre una posible salida forzada de Diess. Sin embargo, la decisión fue mantenerlo en el puesto, aunque ha perdido poder al ceder la dirección de la marca Volkswagen a Ralf Brandstätter como nuevo consejero delegado tras ejercer de director de operaciones. 

Volkswagen también ha explicado que Diess no tenía la intención de sugerir que los miembros del consejo de supervisión fueran culpables de un delito. Sus comentarios iban referidos a publicaciones aparecidas en los medios de comunicación que aparentemente estaban basadas en información confidencial filtrada.

Polémica sobre una frase nazi

La familia Porsche-Piech, que controla el accionariado del grupo Volkswagen, ha salido este martes en defensa de Diess. "El señor Diess se disculpó en todos los sentidos, se dirigió a todo el consejo de administración", han señalado desde los Porsche, que controla la mayoría de los derechos a voto de la junta de accionistas de Volkswagen.

Algunas fuentes apuntan que el tras nuevo incidente entre Diess y el consejo se encuentra la creciente tensión entre el presidente y los representantes de la plantilla, que ocupan la mitad de los puestos del órgano de supervisión.  La revista alemana Manager Magazin publicó que las críticas de Diess se dirigían a Joerg Hofmann, dirigente del sindicato IG Metall, por haber cuestionado la continuidad del directivo al frente del mayor automovilístico mundial hasta 2023.

La necesidad de reducir gastos en las fábricas de Alemania podría estar en el origen de estas tensiones. Diess ya tuvo que disculparse hace meses por haber causado una tormenta política al parafrasear una frase que fue el lema del régimen nazi en el campo de exterminio de Mauthausen.  

El directivo fue fichado en 2015 procedente de la dirección de BMW, donde llegó a ser responsable de compras y de desarrollo. De 2015 a 2018 ocupó el cargo de consejero delegado de la marca Volkswagen y en 2018 sustituyó a Mattias Müller como presidente del grupo en un intento por pasar página en el dieselgate. Diess es también presidente del consejo de administración de Seat.