La plantilla del fabricante vasco Metal Group, proveedor de piezas metálicas para automoción, mantiene una huelga indefinida en protesta por el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) planteado por la dirección, que contempla 139 despidos, el 76% de los 183 trabajadores del grupo, tras la pérdida de su principal contrato con Volkswagen. El caso de Metal Group es uno más en el reguero de problemas de la industria auxiliar de automoción, que sumó 104.000 despidos desde 2024 en Europa

El ERE prevé además el cierre total de la planta de mecanizado de Abadiño (Bizkaia), donde trabajan 48 personas, y el despido de 91 empleados en la fundición de Legutio (Álava). La convocatoria de huelga fue aprobada en una asamblea celebrada tras la primera reunión del periodo de consultas del ERE.

Según las organizaciones sindicales, la primera jornada de paro ha contado con un amplio seguimiento. En el caso de la planta de Abadiño, cuyos trabajadores llevan sin actividad desde noviembre por falta de carga de trabajo, la huelga se ha acompañado de una concentración de protesta para visibilizar la situación.

Ruptura con Volkswagen y situación límite

La dirección de Metal Group justifica el ERE por la ruptura de las relaciones comerciales con el grupo Volkswagen, que representaba alrededor del 70% de su facturación, a lo que se suma la pérdida de Mercedes-Benz como cliente el pasado mes de abril. Fuentes cercanas a la empresa aseguran que todas las marcas del grupo alemán —Volkswagen, Audi, SEAT, Skoda, MAN y Scania— comunicaron de forma simultánea la rescisión de los contratos, tras decidir cambiar de proveedor por otro de origen chino.

No obstante, el comité de empresa, integrado por ELA, CCOO y LAB, rechaza el planteamiento de la dirección y sostiene que las negociaciones con los fabricantes no están cerradas, por lo que considera injustificado un ajuste de esta magnitud.

Críticas a la nueva propiedad

La parte sindical denuncia además que el reciente cambio de dirección tras la compra de la empresa por el fondo suizo Meteorix, en agosto de 2025 y por un euro, ha sido “solo de cara a la galería”. A su juicio, la compañía sigue bajo el control de la anterior gestión, a la que responsabilizan de la situación que llevó a Metal Group al concurso de acreedores.

En la planta vizcaína, donde el cierre parece inminente, CCOO, sindicato mayoritario, apuesta por buscar una salida acordada. La próxima reunión con la empresa ha sido aplazada al 13 de enero, a la espera de que Metal Group reciba cobros pendientes que permitan afrontar las indemnizaciones.

Riesgo de nuevo concurso

La empresa negocia a contrarreloj con Volkswagen para intentar revertir la situación y evitar una nueva entrada en concurso. De no alcanzarse un acuerdo en las próximas semanas, la dirección contempla acogerse a la nueva Ley Concursal, que permite solicitar protección judicial sin abrir un periodo previo de negociación con acreedores.

Metal Group, con presencia en Abadiño, Iurreta, Bilbao y Legutio, había fiado su viabilidad al mantenimiento de los volúmenes de producción en el sector de la automoción. El plan diseñado tras su rescate preveía elevar la facturación de 44 millones de euros en 2024 a 57 millones en 2028, con un margen ebitda del 7,1%. La actual ruptura con su principal cliente ha torpedeado ese escenario.