El ajuste de la industria auxiliar del automóvil continúa en España. GKN Driveline Vigo ha comunicado al comité de empresa su intención de iniciar un procedimiento de despido colectivo (ERE) que podría afectar a hasta 75 trabajadores, en un contexto de menor demanda vinculada a la desaceleración del vehículo eléctrico en Europa.
GKN Driveline Vigo emplea actualmente a 725 personas y está especializada en la fabricación de juntas y transmisiones para vehículos de tracción delantera, trasera, total y vehículos industriales, utilizando procesos y tecnologías avanzadas.
La multinacional justifica la medida por la “volátil transición del sector hacia el vehículo eléctrico” y la reducción de los volúmenes de producción en el mercado europeo, factores que han derivado en una menor demanda de los componentes que fabrica la planta gallega. Según la compañía, esta evolución impacta tanto en los suministros a clientes externos como en la producción destinada a otras plantas del grupo, con un efecto directo sobre la carga de trabajo del centro.
Inicio de la negociación
La empresa ha subrayado que el anuncio del ERE marca únicamente el inicio del periodo de negociación, durante el cual se analizarán alternativas con la representación de los trabajadores con el objetivo de reducir al máximo el impacto social de las medidas planteadas. Asimismo, la dirección ha agradecido “la responsabilidad y profesionalidad de la plantilla” y ha reiterado su compromiso de mantener una comunicación abierta y constante a lo largo de todo el proceso.
El ajuste en GKN se suma a otros movimientos recientes en la cadena de proveedores, que reflejan las tensiones que atraviesa la industria auxiliar ante la transición tecnológica, la incertidumbre sobre el ritmo de electrificación y la caída de la demanda en algunos mercados clave.