Los fabricantes de componentes de automoción han rebajado sus previsiones para 2021 ante el fuerte impacto de losproblemas coyunturales en las empresas. Sernauto prevé que la facturación crecerá en torno a un 6% respecto a 2020, una cifra modesta que retrasa la recuperación de los niveles anteriores a la pandemia.

El empleo del sector de los proveedores se mantendrá este año en las cifras de 2020. El frenazo en la actividad de la automoción provocado por la falta de chips, así como los problemas de logística y la subida de precios de algunas materias primas alejarán la recuperación esperada para 2021 hasta, como mínimo, mediados de 2022,según ha advertido Sernauto en base a una encuesta con los proveedores. 

En el pasado mes de junio, la Asociación Española de Proveedores de Automoción (Sernauto) alertó sobre dos problemas importantes que están afectando la recuperación de la industria de automoción, como es el desabastecimiento de algunos productos claves para la fabricación de los componentes y sistemas de los vehículos y el sustancial incremento del precio de las materias primas.

Impacto de los chips

Las empresas, según la patronal, declaran que en los últimos meses siguen observando subida de precios en las materias primas que utilizan como son metales férreos y no férreos, plásticos, productos químicos y otros, según una encuesta realizada entre los asociados.

Aunque desciende el número, todavía cuatro de cada diez proveedores afirman que tienen desabastecimiento de microchips, semiconductores y componentes electrónicos. Adicionalmente, en torno al 80% de las empresas han sufrido problemas de logística y casi el 90% de ellos no aprecia una mejoría respecto a los últimos meses. Además, a más del 90% de las empresas que contestaron la encuesta les está afectando significativamente el incremento de los costes energéticos de las últimas semanas.

Por todo ello, en términos de facturación, siete de cada diez empresas esperan una caída entre el 0 y 20% de sus ingresos, mientras que un 9% espera que la reducción sea superior al 30%. Y solamente un 6% de los encuestados cree que no le afectará.