El mercado automovilístico español va a recibir en los próximos dos años una avalancha de coches eléctricos. Uno de los grupos que apostarán más fuerte por la electromovilidad es Volkswagen, cuyas marcas lanzarán en España un total de 35 modelos electrificados de los que 20 de ellos son 100% eléctricos. 

El anuncio lo ha hecho el presidente de Seat y máximo representante del gruo Volkswagen en España, Luca de Meo, durante una presentación conjunta de las novedades de las marcas y de la apuesta en el salón Automobile Barcelona. Por primera vez, Seat comparte pabellón con el resto de marcas del grupo alemán en el marco de una nueva estrategia para reivindicar de una forma más intensa el papel de la multinacional en España. 

Luca de Meo ha puesto como prueba de la firme apuesta del grupo Volkswagen por la movilidad eléctrica el esfuerzo inversor previsto, que alcanzará los 30.000 millones de euros en cinco años y con el compromiso de ser una empresa neutral en emisiones de CO2 en 2050. "Como veis, tenemos preparada una gran ofensiva eléctrica. Ahora necesitamos una red de infraestructura de recarga suficiente, apoyo multisectorial y el respaldo firme de la Administración", explicó Luca de Meo.

Optar a producir eléctricos

Para el presidente de Seat, las fábricas de automoción de España tienen que aprovechar su "buen saber hacer, la experiencia en fabricación y la calidad" para optar a la segunda oleada de vehículos eléctricos que adjudicarán los grandes grupos automovilísticos. El presidente de Porsche y máximo responsable de producción del grupo Vollswagen, Oliver Blume, confirmó que aunque en una primera fase la multinacional ha optado por especializar algunas de sus plantas en coches eléctricos en busca da una mayor economía de escala, "llegará un día" en el que la producción se vaya extendiendo a otras fábricas, incluidas las de Martorell y Navarra. 

De Meo recordó que la automoción vive un momento clave que requiere actuar con rapidez y firmeza para mantener "el milagro español del automóvil". A diferencia de momentos anteriores en los que la competitividad se centró en los costes laborales, en esta ocasión hay que incidir en ganar posiciones en la cadena de valor potenciando el desarrollo del software (que supondrá el 50% del valor del coche en el futuro), apostando por la innovación para reducir diferencias respecto a otros grandes países europeos y creando un "ecosistema de transformación de la movilidad".
Para conseguirlo es necesario el respaldo "firme" de la Administración y de inversiones mil millonarias por parte no sólo de fabricantes de vehículos y de la industria de componentes, sino también de empresas de software, de energía, de telecomunicaciones y de infraestructuras, para pasar "de la competición a la competición".

La industrial, patrimonio nacional

"Todos -empresas, Administración y la sociedad en general- tenemos que hacer equipo porque la industria del automóvil es un patrimonio nacional. Es vital que España reúna las condiciones necesarias para poder seguir ocupando un papel de liderazgo en la automoción mundial", explicó.

En los 2.500 metros cuadrados del pabellón italiano de Fira de Barcelona en Montjuïc junto a la fuente mágica, los visitantes podrán ver modelos como el Lamborghini Terzo Millennio, los Porsche Mission E Cross Turismo y 911, los Seat Minimó y el-Born, los CUPRA Formentor y e-Racer, los Audi e-tron y Q4 e-tron concept, los Volkswagen ID Buzz y ID Crozz, los ŠKODA Vision X y Vision RS, o el Bentley Continental GTC.