GASIB, compañía especializada en la comercialización de soluciones de gas licuado (GLP) y segundo operador de este mercado en la Península Ibérica, refuerza su apuesta por el Autogás como palanca inmediata de descarbonización en la movilidad profesional, con especial foco en la logística urbana y de última milla. La empresa ha dado un paso decisivo en esta estrategia a través de un acuerdo de colaboración con Herko, que ha permitido la puesta en marcha de los primeros cinco camiones propulsados por Autogás para el reparto de bombonas de butano y propano en Sevilla, Alicante y Jaca. Se trata de una iniciativa pionera que demuestra que ya existen soluciones maduras, eficientes y competitivas para reducir el impacto ambiental del transporte profesional sin comprometer la operativa diaria.

El acuerdo se produce en un contexto favorable para este tipo de tecnologías, tras la aprobación de la Ley de Movilidad Sostenible, que reconoce al Autogás como tecnología válida para la obtención de la etiqueta ECO. Con la implantación progresiva de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) y el endurecimiento de los objetivos de descarbonización, el Autogás se consolida como una alternativa realista para las flotas que necesitan operar a diario en entornos urbanos manteniendo autonomía, capacidad de carga y competitividad económica.

“En un momento en el que las ciudades necesitan soluciones reales, el Autogás permite descarbonizar hoy las flotas profesionales con una tecnología limpia, competitiva, disponible y plenamente compatible con la infraestructura existente”, señala Filipe Henriques, CEO de GASIB. “Nuestro objetivo es acompañar a empresas y administraciones en esta transición, facilitando el acceso al GLP para que el reparto urbano y los servicios municipales sean más limpios, eficientes y sostenibles”.

Una energía de transición con impacto inmediato

Desde el punto de vista medioambiental, el Autogás reduce hasta un 99% las emisiones de partículas y hasta un 96% los óxidos de nitrógeno (NOx) frente al diésel, y hasta un 68% respecto a la gasolina. En términos de CO₂, permite recortes de hasta un 20%, porcentaje que puede alcanzar el 92% en el caso del BioAutogás, producido a partir de materias primas orgánicas y renovables. A ello se suma una reducción del ruido del motor de hasta el 50%, además de menores humos, olores y vibraciones, lo que mejora la calidad del aire y el confort en zonas urbanas.

En el plano económico, el Autogás ofrece un ahorro aproximado del 50% frente a la gasolina y el diésel en los puntos de suministro, además de menores costes de mantenimiento. Esta ventaja resulta especialmente relevante para empresas de logística y reparto en un escenario de presión sobre los márgenes. Actualmente, la red de abastecimiento en España supera las 900 estaciones de servicio, lo que garantiza la viabilidad operativa de estas flotas.

Camiones Herko para la última milla

Los vehículos incorporados en esta primera fase son camiones Herko equipados con el motor BeGas B430LG, el primer propulsor europeo 100% Autogás/BioAutogás que cumple la normativa Euro VI Step E. Diseñados específicamente para aplicaciones urbanas y de última milla, estos modelos presentan un peso máximo autorizado de 3.500 kg, pueden conducirse con carnet B y cuentan con un tamaño compacto que facilita la maniobrabilidad en cascos urbanos.

Los motores funcionan indistintamente con Autogás o BioAutogás sin modificaciones y no requieren AdBlue, ni incorporan filtro de partículas ni válvula EGR, lo que reduce de forma significativa los costes de mantenimiento. Además, ofrecen autonomías comparables o superiores a las del diésel y claramente por encima de las de los vehículos eléctricos de batería en el mismo segmento.

Con esta iniciativa, GASIB refuerza su posicionamiento como actor clave en la transición energética del transporte profesional y demuestra que el Autogás puede desempeñar un papel relevante en una descarbonización realista, inmediata y económicamente sostenible de la logística urbana.