Después de años sin apoyo a los eléctricos en Alemania, el Gobierno de Berlín ha lanzado un nuevo programa de ayudas a la compra de vehículos electrificados que amplía el abanico de modelos subvencionables. Además de los coches 100% eléctricos, el plan incluirá híbridos enchufables con una autonomía eléctrica mínima de 80 kilómetros y los denominados vehículos eléctricos de autonomía extendida siempre que sus emisiones no superen los 60 gramos de CO₂.
Con este plan, el Gobierno que encabeza Friedrich Merz aplica el principio de neutralidad tecnológica que ha defendido en las negociaciones para suavizar el veto a los coches de combustión en la UE a partir de 2035. Sin embargo, ha dejado fuera de las ayudas los vehículos de bajas emisiones de combustión o los que utilizan combustibles sintéticos o biocombustibles.
El programa, presentado por el ministro federal de Medio Ambiente, Carsten Schneider, contempla subvenciones de entre 1.500 y 6.000 euros para particulares con ingresos medios y bajos, y podrá solicitarse previsiblemente a partir de mayo de 2026, con carácter retroactivo para vehículos matriculados desde el 1 de enero de ese mismo año.
Con un presupuesto total de 3.000 millones de euros, financiado a través del Fondo para el Clima y la Transformación, el Ejecutivo alemán estima que se podrán subvencionar alrededor de 800.000 vehículos entre 2026 y 2029. “Con este programa queremos hacer algo por el medio ambiente, por la industria automovilística europea y por los hogares que hasta ahora no podían permitirse un coche eléctrico sin apoyo”, señaló Schneider durante la presentación.
Más allá de los eléctricos puros
La ayuda básica será de 3.000 euros para los vehículos 100% eléctricos y de 1.500 euros para los híbridos enchufables y los modelos con extensor de autonomía, que cuentan con un motor eléctrico alimentado por un generador de electricidad que funciona con gasolina. La cuantía podrá incrementarse en función de los ingresos del hogar y del número de hijos, hasta un máximo de 6.000 euros. El límite de ingresos se fija en 80.000 euros anuales por hogar, ampliable hasta 90.000 euros en función de la carga familiar.
El programa cubrirá tanto la compra como el renting de vehículos nuevos, independientemente de su precio de catálogo, y exigirá un periodo mínimo de mantenimiento del vehículo de 36 meses. Los coches importados, incluidos los fabricados en China, no quedan excluidos del sistema de ayudas.
A partir de julio de 2027, el Gobierno estudiará una posible revisión del esquema de subvenciones para los híbridos enchufables, con el objetivo de vincularlas a las emisiones reales en condiciones de uso y maximizar su contribución a la protección del clima.
Apoyo de la patronal del automóvil
Desde la industria, la patronal alemana de fabricantes de automóviles (VDA) ha valorado de forma positiva el nuevo plan, aunque con matices. Su presidenta, Hildegard Müller, destacó que el programa “proporciona la seguridad de planificación necesaria para los consumidores y para la industria automovilística alemana”, pero subrayó que el foco debe seguir puesto en mejorar las condiciones marco, especialmente en la expansión de la infraestructura de carga, el refuerzo de las redes eléctricas y la reducción del precio de la electricidad.
Müller consideró acertados los pilares del programa, como su entrada en vigor retroactiva, la inclusión de los híbridos enchufables y la eliminación de límites de precio que distorsionen la competencia. También calificó de “sensatos” los criterios de elegibilidad fijados en 60 gramos de CO₂ o 80 kilómetros de autonomía eléctrica, y valoró que el sistema se aplique inicialmente hasta mediados de 2027, lo que permitirá introducir ajustes si fuera necesario.
No obstante, la presidenta de la VDA advirtió de que los vehículos usados también deberían tenerse en cuenta en futuras evaluaciones, por su potencial para reforzar la electromovilidad y contribuir a los objetivos climáticos. Además, criticó que la fecha de matriculación sea el criterio decisivo para acceder a la ayuda, al considerar que resta seguridad a los consumidores en el momento de la compra, una cuestión que, a su juicio, debería corregirse en la revisión prevista para 2027.
En conjunto, la patronal coincide en que el nuevo subsidio supone “un paso fundamentalmente positivo”, aunque insiste en que solo será eficaz a largo plazo si va acompañado de una infraestructura de carga adecuada, electricidad asequible y condiciones favorables para la industria. De lo contrario, advierte, el impacto del programa podría ser limitado y efímero.