Peugeot ha presentado sus resultados de 2025 en España en un contexto que la propia marca define como especialmente complejo. El mercado español creció en torno a un 13%, todavía por debajo de los niveles de 2019, pero con una dinámica muy activa y una competencia cada vez mayor, con la llegada constante de nuevas marcas y cambios frecuentes en las reglas del juego.

En ese escenario, Peugeot cerró el ejercicio con un crecimiento del 12%, apoyado en una estrategia que combina volumen, diversificación de producto y un fuerte peso del canal profesional que permitieron a la marca remontar los malos resultados de 2024. Además, lo hace aumentando el grado de arraigo de sus modelos fabricados en España. 

La marca subraya que no se trata solo de vender más, sino de hacerlo en los canales que aportan mayor estabilidad económica, según explicó Ana Gema Ortega, directora general de Peugeot en España. Ortega, que anteriormente impulsó Dacia en España, tomó las riendas de Peugeot en la península en 2025 con el objetivo de remontar una caída de las ventas del 11,5% en 2024.

Un mercado que avanza con un mix más exigente

Según los datos comentados durante la presentación, el crecimiento del mercado español en 2025 se apoyó tanto en turismos como en vehículos comerciales, un indicador que suele ir en paralelo con la evolución general de la economía. Por canales, particulares y empresas crecieron con fuerza, mientras que el rent-a-car tuvo un comportamiento más moderado y volvió a situarse en niveles habituales.

En el mix energético, 2025 marcó un punto de inflexión. Los híbridos se convirtieron en la tecnología más matriculada, superando a la gasolina, mientras que el diésel mantiene su relevancia en determinados usos profesionales y comerciales, especialmente bajo la denominación BlueHDi. Este escenario refuerza la importancia de disponer de una oferta multienergía real y amplia.

Ana Gema Ortega, nueva directora general de Peugeot en España y Portugal

Empresa y vehículo comercial, claves del resultado

Peugeot destacó especialmente su comportamiento en el canal empresa, donde asegura haber sido segunda marca en 2025 y haber crecido aproximadamente el doble que el mercado. Un dato relevante desde el punto de vista económico, ya que el cliente empresa decide en base a criterios puramente racionales (coste total de uso, fiabilidad, valor residual y servicio).

A esto se suma el vehículo comercial, otro pilar histórico de la marca. Peugeot volvió a situarse como segunda marca en este segmento, apoyada en una gama completamente renovada y disponible tanto en diésel como en eléctrico, con capacidades que alcanzan hasta las 4,2 toneladas de MMA. La marca puso en valor su estructura específica para profesionales (equipo Pro One y concesionarios especializados), así como el crecimiento previsto en vehículos transformados de cara a 2026.

Volumen total y peso de la producción nacional

En términos de volumen, Peugeot cerró 2025 con algo más de 57.000 matriculaciones de turismos en España. Si se incluyen los vehículos comerciales, el total asciende hasta unas 82.000 unidades, lo que da una imagen más completa del peso real de la marca en el mercado nacional.

Un dato adicional con lectura económica es el origen de la producción. Peugeot señaló que el 60% de los vehículos vendidos en España en 2025 se fabricaron en plantas españolas, superando los siete millones de unidades producidas históricamente en el país. Un aspecto que la marca vincula directamente con empleo, logística y competitividad industrial.

A nivel de modelos, Peugeot 2008 y Peugeot 208 volvieron a ser dos de los principales pilares de volumen, ambos entre los más vendidos del mercado y con crecimientos destacados respecto al año anterior, lo que refuerza su papel como modelos de alta rotación y entrada de clientes a la marca.

Nave de CustomFit en Stellantis Vigo

Gama renovada y novedades para 2026

De cara a 2026, Peugeot afronta el ejercicio con una gama prácticamente renovada. El Peugeot 308, recién actualizado, mantiene una de las ofertas multienergía más amplias del segmento (híbrido, híbrido enchufable, eléctrico y BlueHDi), con especial foco en flotas y empresas.

A lo largo del primer semestre llegará a los concesionarios el Peugeot 408, cuya comercialización arrancará en los próximos meses y que busca aportar mayor valor medio por unidad en un segmento intermedio, con versiones híbridas, híbridas enchufables y eléctricas.

Como novedad más emocional, la marca confirmó el regreso del Peugeot 208 GTI, en este caso como modelo 100% eléctrico y fabricado en la planta de Stellantis de Zaragoza, con 280 CV y llegada prevista tras el verano. Un vehículo de imagen que refuerza el posicionamiento deportivo de la marca y su transición eléctrica.

Servicios, garantías y electrificación

Más allá del producto, Peugeot insistió en el peso económico de la posventa y los servicios. La red cuenta con más de 350 puntos de servicio en España y una tasa de disponibilidad de piezas cercana al 90% en menos de 24 horas. La marca subrayó la ampliación de garantía hasta ocho años o 160.000 km, extensible mediante el mantenimiento oficial, así como programas específicos para motores anteriores (incluidos los BlueHDi y PureTech), con coberturas ampliadas y certificados de estado para vehículos usados.

En electrificación, Peugeot recordó que todos sus modelos cuentan con versión 100% eléctrica, acompañados de una promesa que incluye garantía de batería, punto de carga incluido y acceso a la red de carga mediante tarjeta dedicada. Además, mantiene la posibilidad de devolver un turismo eléctrico en los tres primeros meses o 3.000 km y cambiarlo por otra motorización, siempre a través de financiación.

Con estos elementos, Peugeot encara 2026 con el objetivo de acompañar el crecimiento del mercado español, reforzar su posición en los canales de mayor estabilidad y consolidar una estrategia basada en gama completa, producción local y servicios como elementos clave del negocio.