El plan Auto+ no reparte cheques iguales. La ayuda prometida depende de una fórmula precisa, casi quirúrgica, que combina tres filtros: eléctrico, económico y europeo. El resultado es que la cifra de subvención más alta —4.500 euros— no está al alcance de cualquiera, ni siquiera dentro del universo de los coches eléctricos. Tal como avanzó Coche Global, el Gobierno penaliza los coches eléctricos chinos y otros importados, frente a los vehículos europeos.

Sobre el papel, el Gobierno fija una cuantía máxima por tipo de vehículo. Para los turismos (M1), el tope es de 4.500 euros; para furgonetas y camiones ligeros (N1), sube hasta 5.000 euros; las motocicletas eléctricas podrán recibir hasta 1.100 euros, y los cuadriciclos ligeros y pesados, hasta 1.500 euros. En el caso de los M1 y N1, además, los puntos de venta deberán aplicar un descuento comercial adicional mínimo de 1.000 euros, independiente de la ayuda pública.

Pero esas cifras son solo el punto de partida. La ayuda real se calcula aplicando el llamado criterio “EEE”, un sistema de modulaciones que decide qué porcentaje de esa ayuda máxima corresponde a cada vehículo.

Condiciones del plan Auto+

El primer filtro es el eléctrico. El programa se restringe exclusivamente a vehículos con etiqueta CERO. Un eléctrico puro (BEV o de hidrógeno) parte con ventaja y puede acceder al 50% de la ayuda máxima. En cambio, los eléctricos de autonomía extendida, que entran por primera vez en las ayudas, y los híbridos enchufables se quedan en el 25%. Desde aquí, la ayuda empieza a encogerse.

El segundo filtro es el económico. En el caso de los turismos, el precio —siempre en factura, sin impuestos y tras descuentos— es determinante. Los modelos de hasta 35.000 euros reciben un 25% adicional de la ayuda máxima. Los que superan esa cifra, pero no rebasan el límite de 45.000 euros, solo suman un 15%. Los vehículos que excedan ese umbral quedan directamente excluidos del programa. En otras categorías, como N1 o ciertos cuadriciclos, no hay límite de precio, pero la lógica de contención del gasto se mantiene.

Menos ayudas para eléctricos importados

El tercer filtro es el más político: el criterio europeo. Solo los vehículos cuyo montaje y terminación final se haya realizado en una instalación industrial de la Unión Europea acceden a un 15% adicional de la ayuda máxima. Y aún hay más: si parte del proceso de fabricación de la batería, al menos el ensamblaje de los packs, se realiza también en la UE, el vehículo puede sumar un 10% extra.

Es aquí donde se entiende el mensaje de fondo del Auto+. La ayuda máxima solo se alcanza cuando confluyen las tres “E”: ser eléctrico puro, económico y fabricado en Europa, con valor añadido industrial dentro de la Unión. Un coche eléctrico importado, aunque sea barato y cero emisiones, se queda a medio camino.

Subvención para eléctricos e híbridos

El resultado es una escala de ayudas variable, que puede ir desde cifras modestas hasta el tope anunciado, pero que en la práctica prioriza a los eléctricos europeos de menor precio y mayor integración industrial. La aplicación de las condiciones del plan Auto+ dan las siguientes ayudas para turismos combinando los tres factores de modulación:

  • 4.500 euros para coches eléctricos de menos de 35.000 euros de precio sin impuestos y fabricados en Europa.
  • 4.050 euros para turismos eléctricos de 35.000 a 45.000 euros de precio sin impuestos y fabricados en Europa.
  • 3.375 euros para coches eléctricos sin producción europea, como la mayoría de marcas chinas, y para los híbridos enchufables que tengan fabricación local de menos de 35.000 euros.
  • 2.925 euros para automóviles híbridos enchufables con un precio de 35.000 a 45.000 euros y con producción europea.
  • 2.250 euros para turismos híbridos enchufables con un precio de hasta 35.000 euros pero sin fabricación europea.
  • 1.800 euros para coches híbridos enchufables con un precio de 35.000 a 45.000 euros sin fabricacion europea.

El sector pide una aplicación eficaz

La patronal española de fabricantes de automóviles Anfac considera que el Plan Auto+ y la prórroga de la deducción de hasta el 15 % en el IRPF para la adquisición de vehículos eléctricos dan "mayor certidumbre a compradores y vendedores", lo que contribuirá a "acelerar las ventas de estas tecnologías y acercarnos más a la cuota media europea de vehículos electrificados, y a cumplir nuestros objetivos de descarbonización". "Tras un cierre de 2025 con una cuota de venta de electrificados de casi el 20 %, España no se puede permitir un parón por la falta de ayudas", indicaron fuentes de Anfac

Faconauto considera que la comunicación de las condiciones del Plan Auto+ "aporta un marco de referencia para la decisión de compra y contribuye a mejorar la previsibilidad del mercado" y ven  "especialmente relevante que el plan contemple la retroactividad desde el 1 de enero". Para Marta Blázquez, presidenta de la patronal de concesionarios, "el siguiente paso es asegurar una ejecución sencilla y homogénea, con trámites proporcionados y plazos razonables, para que el incentivo sea accesible y pueda beneficiar al mayor número posible de ciudadanos".

La Asociación Nacional de Vendedores y Reparadores de Vehículos (Ganvam) ve "muy positiva la recuperación de los incentivos fiscales y de las ayudas a la compra de vehículos electrificados enmarcadas en el Plan Auto+", pero lamenta que se excluyan los incentivos que tenía el Moves vinculados al achatarramiento, lo que puede limitar la renovación del parque automovilístico.