Los nuevos aranceles de hasta el 25% que ha anunciado el presidente de Estados Unidos para la importación de vehículos ha puesto en pie de guerra a los fabricantes de automóviles europeos y a los norteamericanos. La medida puede suponer un duro golpe para la industria europea, pero también para las fábricas de EEUU. El arancel para frenar las importaciones de coches y la deslocalización de factorías fue una de las medidas anunciadas por Trump durante su campaña electoral y una de las claves para conseguir ganar en estados industriales como el de Michigan, la cuna del automóvil de EEUU. Después de dejar la medida en el cajón durante un tiempo, Trump ha ordenado su reactivación mediante el estudio del impacto de las importaciones de vehículos en la industria norteamericana. Se trata de una medida pensada, en primer lugar, para frenar la deslocalización de producción de EEUU a México, convertido en una extensión de las fábricas norteamericanas, pero que también afectará a los fabricantes de la Unión Europea y de Asia.

Los fabricantes europeos ven "un grave impacto negativo" en arancel de Trump

La Asociación de Fabricantes de Automóviles de Europa (Acea) ha advertido que "los fabricantes de automóviles de Europa y de Estados Unidos son verdaderos jugadores globales con intereses en ambas regiones", por lo que "cualquier medida restrictiva del comercio en el sector de la automoción tendrá un grave impacto negativo no solo en la Unión Europea, sino también en EEUU y la economía mundial". Además, Acea ha recordado que muchos de los fabricantes europeos tienen una importante presencia industrial en EEUU.

Los productores de EEUU piden libre comercio de automóviles

Algo parecido opinan los fabricantes norteamericanos de vehículos agrupados en la asociación Auto Alliance, que recuerdan que en los últimos 25 años se han abierto 15 nuevas plantas de producción que han creado 50.000 empleos directos y otros 350.000 indirectos en EEUU. "Instamos al Gobierno a apoyar las políticas que eliminen las barreras al comercio libre y continuaremos trabajando y aportando elementos para conseguir ese objetivo", destaca Auto Alliance en un comunicado.

Los fabricantes ubicados en EEUU han empezado una campaña para desmontar los argumentos en que se basa el proteccionismo de EEUU. Tanto Auto Alliance como los fabricantes por sí solos están lanzando mensajes para demostrar los beneficios de fábricas de grupos extranjeros como Volkswagen, Toyota o BMW a través de redes sociales.

¿Quién gana y quién pierde con un arancel en EEUU?

El comercio de automóviles entre EEUU y la Unión Europea se decantan claramente en favor de la UE, que vendió al país norteamericano 1,2 millones de automóviles e importó 263.000 vehículos en 2016, según los últimos datos de Acea. Entre los modelos 'made in Europe' con más demanda en EEUU se encuentra la furgoneta pequeña Ford Transit Connect que se produce en la factoría de Almussafes. Además, con la venta de Opel por parte de General Motors al grupo PSA, la presencia norteamericana directa en la UE quedó reducida a Ford. Los lazos entre la industria de EEUU y la UE llegan hasta el punto de que Chrysler, una de las grandes marcas norteamericanas, está en manos de la italiana Fiat.