El parón del mercado y de la producción durante la segunda quincena de marzo le han costado a Seat pasar de los beneficios récord a unas pérdidas operativas de 48 millones en el primer trimestre. Hace un año, Seat ganó 89 millones en el mismo periodo de tiempo. 

Entre enero y marzo, Seat registró unos ingresos de 2.558 millones de euros, lo que se traduce en una disminución del 16,2% en comparación con los 3.053 millones de euros facturados en dicho trimestre del año previo. El volumen mundial de matriculaciones de la compañía española alcanzó 130.300 unidades, un 14% menos en relación con las 151.600 unidades entregadas en 2019.

Seat explicó que, a pesar de la caída comercial, logró incrementar en seis décimas su cuota en el mercado de la Unión Europea en el primer trimestre, pasando del 3% de 2019 al 3,6% contabilizado en los tres primeros meses de 2020, mientras que en España fue la firma más vendida, con una cuota del 9,9%.

Ahorro de costes

De cara al conjunto del año actual, Seat aseguró que la crisis del Covid-19 "impide cualquier estimación fiable" de la evolución de la empresa y de los resultados financieros en un año que "ya era desafiante" por la nueva normativa europea de emisiones, las inversiones en I+D para nuevos modelos y la caída de ventas. "En este contexto, la aplicación de medidas para asegurar la liquidez será de máxima importancia mientras dure la crisis", explicó la firma, que señaló que adoptará medidas para compensar el impacto negativo "tanto como sea posible".

Por último, la compañía automovilística española señaló que trabaja para asegurar el crecimiento de la enseña Cupra y también el lanzamiento de la nueva gama del modelo León y del Cupra Formentor.