La transición ecológica y la digitalización de los fabricantes de automóviles se acelera con las nuevas inversiones para reconvertir fábricas. Renault ha anunciado un plan que empieza a cuantificar los efectos laborales de esa transición hacia la fabricación de vehículos eléctricos en Francia. El saldo neto entre despidos y nuevos contratos es positivo, de momento. 

Renault prevé recortar hasta 2.000 puestos de trabajo de ingeniería y apoyo en Francia vinculados con la vieja tecnología de los motores y los vehículos de combustión interna. El cambio para crear un 'hub' de producción de coches eléctricos en el norte de Francia supondrá, en cambio, la contratación de 2.500 empleados con nuevos perfiles profesionales vinculados a los nuevos automóviles sin emisiones.

El resultado neto fruto de restar las nuevas contrataciones con los puestos suprimidos será a corto plazo de 500 empleos adicionales, según explicó Renault a los sindicatos. 

Nuevos perfiles profesionales

El grupo francés, que ya anunció alrededor de 4.600 recortes de empleos en el país como parte de una amplia reestructuración, aseguró que estaba abriendo conversaciones con los sindicatos sobre los últimos planes para reemplazar mano de obra.

Los nuevos fichajes de profesionales de Renault se llevarán a cabo en áreas como especialistas en comunicaciones o química, para potenciar el área de las baterías como nueva fuente de energía para los vehículos y la conectividad. 

Renault y su socio chino AESC crearán más de 2.000 empleos en una nueva planta de baterías ​que suministrará al nuevo 'hub' de producción de vehículos eléctricos en el norte de Francia.